jueves, 8 de mayo de 2008

Perez de Arce y Rojas, dos paladínes de la Libertad.

Perez de Arce y Rojas, dos paladínes de la Libertad.
La ley del más débil
Hermógenes Pérez de Arce

Personas con cuyo pensamiento me identifico -es decir, una exigua minoría- están realmente consternadas por el desconocimiento de sus derechos básicos a seis distinguidos oficiales (r) de la Armada, encarcelados sin fundamento legal.

Todo ello ha sido coronado por la negativa de la Corte de Valparaíso a otorgarles siquiera libertad provisional, por considerarlos "un peligro para la sociedad". La Armada había declarado no tener "nada que decir" -y los paisas nos preguntamos qué es eso de "la familia naval"-, pero, por fortuna, posteriormente el almirante Codina tuvo algo que decir.

Dos almirantes ni siquiera han podido ser encarcelados, debido a su avanzada edad y precaria salud. Cumplen prisión domiciliaria. ¿Cómo pueden los jueces considerarlos un "peligro para la sociedad"? Bueno, por cosas como ésa los jueces son tan mal calificados en las encuestas.

Y los seis presos políticos -pues eso son, dado que legalmente no podrían estar en prisión- son personas honorables y de impecable trayectoria profesional.

Además, se les imputa un delito que no pudieron haber cometido: secuestro. Pues, según el Código Penal, sólo pueden incurrir en él los particulares. Los marinos eran funcionarios de la Armada, es decir, públicos. Si hubieran arrestado ilegalmente a alguien, habrían cometido el delito de detención ilegal. ¿Por qué la jueza elige el otro, no aplicable? Es un "ardid" para declarar que el secuestrado sigue en manos de sus captores y así eludir la prescripción y la amnistía. Si imputara a los procesados la detención ilegal, sería fácil acreditar que el detenido no está en ningún recinto de la Armada. El ardid se vendría abajo.

Todo esto parte de que un ex sacerdote, arrestado el 22 de septiembre de 1973, llegó a la "Esme-ralda" en precarias condiciones de salud. Por eso uno de los almirantes, hoy procesado como "secuestrador", ordenó derivarlo al Hospital Naval. Otro almirante (r), igualmente procesado, cumplía funciones en la oficina del personal de la Armada y, simplemente, no tuvo nada que ver con el caso. Un tercero estaba en la "Esmeralda", a cargo de los detenidos, pero el ex sacerdote estuvo sólo una hora allí y fue enviado al hospital. Es absurdo pensar que el oficial haya "secuestrado" a quien se estaba derivando a otra parte. Y el cuarto "secuestrador" es el médico naval que certificó el fallecimiento del ex sacerdote, debido a un paro cardiorrespiratorio. Es decir, extendió el acta de defunción. ¿Cabe en alguna mente racional que extender un certificado de defunción lo constituya a uno en secuestrador del difunto hasta hoy?

Naturalmente, todo lo anterior es absurdo, pero cumple con un principio claro de nuestra reali-dad actual: el debido proceso no rige para los uniformados. Como sector más débil de la sociedad -que lo son-, se les aplica "la ley del más débil".

Los más fuertes son la Concertación y el Partido Comunista. Abra el diario cualquier día y entérese de cómo ambos obtienen lo que quieren. La primera, mediante sus conocidos "ardides" para medrar casi impunemente del patrimonio público. El segundo, mediante la fuerza bruta (barricadas, incendios, atentados), para obtener lo que pide. Y ambos acordes en vengarse de los uniformados. Es la ley del más fuerte.

En Chile se cumplen ambas leyes, tan antiguas como la historia de la humanidad. Los fuertes medran, los débiles son atropellados y hasta van a la cárcel.

Y los ilusos que defendemos la razón y la legalidad hacemos ante todo eso un reducido escándalo por internet y en uno que otro medio de expresión, nada de lo cual, por supuesto, le importa a nadie ni impedirá en lo más mínimo que el abuso continúe igual.

Una pintura memorable.
Gonzalo Rojas Sánchez
Goya, al pintar esos terribles fusilamientos en su obra "El 3 de mayo", dejaba plasmada en tela una de las constantes de la Historia de España: morir por auténticos ideales.

Doscientos años después de esos levantamientos rebeldes de 1808, espontáneamente generados para hacerle frente a los invasores franceses (o a los aprovechadores de un pésimo Tratado), los fusilados de Goya representan ante nuestra conciencia a todos los que han muerto en y desde esa tierra querida -Madre y Patria, por tantos motivos- defendiendo verdaderos ideales.

Están presentes en las figuras inmortales del eximio aragonés todos los descubridores, conquistadores y colonizadores que, pecados más, pecados menos, trajeron lengua, Derecho, fe, instituciones y ciudades a estas tierras.

Se asoman por los ojos de esos ajusticiados, los miles y miles de religiosas y misioneros hispanos -tantos de ellos martirizados- que han llevado la cruz y la palabra, la Eucaristía y la salud del cuerpo y del alma, a los cinco continentes: dominicos, mercedarios, jesuitas, franciscanos, agustinos y muchos y muchas más; y, por cierto, siguen sumando mártires hoy.

Figuran representados en la tela, mientras mueren con honor, los emigrantes de los siglos XVIII, XIX y XX, familias enteras de vascos, castellanos, catalanes, andaluces, extremeños, asturianos, cántabros, etc. que generosamente se han repartido por el mundo, han comunicado su savia vital a los países en que se asentaron, han trabajado como nadie y, finalmente, reposan enterrados en los cementerios del planeta (no sin antes haber vuelto, aunque fuese por un tiempito, a su amada tierra natal).

Aparecen en la pintura, de manera figurada, los cientos de miles de caídos que, enterrados en el Valle o no, defendieron la dignidad de una España, grande y libre. Por cierto, de forma muy evidente, en los consternados ojos de los fusilados están los que sufrieron martirio proclamando su fe católica, a manos de esos tolerantes descreídos que cada cierto tiempo arrasan con el culto y con los fieles.

Pueden reconocerse también en quienes presentan sus pechos a las balas, a los miles de civiles y uniformados que, por la nuca o mediante la bomba oculta, han perdido sus vidas a manos de la ETA.

Y, sobre todo, los fusilamiento del 3 de mayo de 1808 claman para recordarnos a esos millones de españoles que han sido asesinados en el vientre materno desde que el aborto, en todas su formas, ha sido convertido en política oficial, en criterio de selección.

Desde hace años, eso sí, hay un agravante, porque ya no son tropas francesas las que disparan, sino unos españoles los que se empecinan en matar a otros compatriotas, desvalidos, inocentes, desamparados. Pero a estos últimos, claro está, no parece haber todavía pintores dispuestos a inmortalizarlos.


miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Hacia la división de Bolivia?
Joaquín Fermandois ¿Hacia la división de Bolivia?


Castro, Chávez y otros afirman que el referéndum de Santa Cruz, Bolivia, es un plan "del imperio" para combatir a Evo Morales, al costo de destruir la unidad de Bolivia. Esta tesis posee algo de las sempiternas letanías anti-estadounidenses de la política latinoamericana. Suena al cuento de que "la CIA derrocó a Allende". Por cierto, lo que sucede en las provincias del oriente boliviano no es una simple demanda de autonomía. Dentro de Bolivia se acentúa una antigua rivalidad regional con motivo de la crisis política desencadenada por la estrategia de Evo Morales, de radicalizar el escenario político en virtud de un proceso revolucionario de tintes étnicos. Y, en consonancia con el neo-populismo latinoamericano, encarnado por Chávez, adquiere una dimensión continental, aunque es poco probable que por ahora se pueda extender. Las provincias del oriente, la "medialuna", reaccionaron a la polarización política, social y étnica poniendo énfasis en un asunto antiguo, la rivalidad regional, bastante acentuada en comparación con países como Chile. Esto ha llevado a una situación de crisis política en el país, y de crisis en ciernes del Estado mismo.
Se podría hacer un símil con la crisis nacional de Chile en 1972 y 1973, en la cual los opositores sólo podían sobrevivir políticamente imitando y hasta mejorando las técnicas de movilización de masas de la Unidad Popular. Esto conllevó una crisis mayor, de redefinición del país, que involucraba al Estado mismo. De ahí surgió el 11 de septiembre. Es natural que esto lleve a un vacío de poder que atrae fuerzas externas en un grado mayor. Así como la CIA, el KGB y la inteligencia cubana (actor de primera línea) y alemana comunista estuvieron presentes en Chile, en Bolivia están Chávez y su cohorte, y tiene que haber otros. En Bolivia, la polarización política y social está, además, cruzada por la polarización regional, aunque no son la misma cosa. Esto no fue inventado por una agencia extranjera: no es algo que se pueda encargar a un "think tank" ni a una "casa del espía".
Si bien sería lamentable que Bolivia se dividiera, surgiendo dos o más estados, la verdadera tendencia del mundo actual va en dirección de la continuidad de los estados. Se habla mucho de la "globalización" y de que las naciones y los estados ya no tienen personalidad ni identidad.
Que esto se diga en todas partes ya es una prueba de que no se trata de un argumento "de los pueblos", sino expresión de un lenguaje político universal. La sociedad humana se conforma tanto por su experiencia propia como por la interacción con otras sociedades. Ha sido así siempre. Lo nuevo es el poder de la técnica y una disposición de "mejorarla" con los medios del Estado moderno. Lo que persiste en casi todas partes es que un orden político que funcione depende en lo básico de sus propios actores y actitudes. Es la razón de la permanencia de los estados, y de que haya países que funcionan relativamente bien, otros no tanto, y de que encontremos "estados fallidos". La misma Unión Europea ha sido posible porque un núcleo de sus sociedades constituye sistemas civilizados. Los estados latinoamericanos podrían haber tenido una conformación algo diferente a partir de 1810; en cambio, tras consolidarse hacia 1830, perseveran por dos siglos y es poco probable que esta realidad vaya a cambiar.
En el mundo, la mayoría de las divisiones de estados en las últimas décadas ha sido poco feliz, y es de esperar que Bolivia no siga ese curso, y que tampoco continúe la mediocre revolución de inspiración seudo-nacionalista, que no la va a llevar a ninguna parte.

Nota de la Redacción:
Ya llega a ser aburrido el discurso Castro-chavista, llevan demasiados años intentando echar la culpa a otros de sus ineficiencias e incapacidades. Con la excepción de Cuba, a la que ha empobrecido el castrismo, los otros países, Venezuela, Ecuador y Bolivia son naciones riquísimas, pero mal gobernadas, lo que hace que sus pueblos vivan paupérrimamente.
Más de alguien ha planteado en la Historia la inviabilidad de Bolivia, a la que nosotros encontramos completamente factible y, dejando de llorar por sus errores del pasado, puede llegar fácilmente a ser uno de los países ricos del continente, tiene buena gente y una cantidad importante de recursos naturales en todos los campos de la actividad humana.
Gobernar los países no puede ser un acto “chusco”, hay que concederle al país, por ende al mandatario y al cargo que representa una dignidad especial, lo que sin duda no habilita al gobernante ni para pretender imponer al país sus particulares visiones ni para pasar a llevar a las minorías. La Democracia consiste justamente en eso, cumplir lo prometido con respeto a los opositores.

martes, 6 de mayo de 2008

La segunda expropiación del cobre en Chile

José Ramón Valente
La segunda expropiación del cobre en Chile
Estamos presenciando una segunda expropiación de la minería del cobre en Chile. La primera fue en 1973 cuando se aprobó, con los votos de la derecha incluidos, la nacionalización de la minería del cobre en manos de empresas extranjeras. Hoy la expropiación no consiste en quitarles a los extranjeros a favor de los chilenos, sino que unos chilenos les quitan a otros chilenos los excedentes del cobre.

El valor de las empresas está en las utilidades que éstas son capaces de generar, por lo tanto, no es necesario que su propiedad cambie de manos para que desde el punto de vista económico (valor) cambiemos la propiedad. Si un grupo de personas distinto de los accionistas es capaz de apropiarse de los excedentes monetarios que genera una empresa, se produce una expropiación de hecho.

Los trabajadores de Codelco, y ahora también los subcontratistas, han logrado aumentar significativamente los beneficios que le extraen a la minera estatal. Sus sueldos y beneficios son muy superiores a los que pagan otras empresas mineras similares, toda esa diferencia es plata que estas personas le sacan del bolsillo al resto de los chilenos. El aumento de los costos de Codelco es de tal magnitud, que si los precios del cobre bajaran al nivel que los especialistas estiman es el precio de largo plazo, la minera estatal no lograría utilidades. Como la bonanza en los precios es transitoria mientras que los beneficios laborales son permanentes, no es una exageración plantear que es probable que en pocos años mas el total de los excedentes de Codelco se habrá traspasado a sus trabajadores, consumando así la segunda expropiación de la minería del cobre.

Los excedentes del cobre sirven para financiar el gasto del gobierno, el cual a su vez se destina mayoritariamente a otorgar salud, educación, alimentación y vivienda a la gente mas pobre de este país. Quienes están avalando y respaldando las movilizaciones y las acciones de fuerza que permiten a los trabajadores del cobre aumentar aún más sus ya desmedidos sueldos y beneficios están al mismo tiempo coartando las posibilidades del Estado de responder a las necesidades de los chilenos más necesitados.

Esto es el mundo al revés: detrás de la mascara de la equidad laboral se esconde una masiva redistribución de recursos desde los chilenos más pobres hacia un grupo de los trabajadores más ricos de este país. Lo más inverosímil de esta situación es que los mismos que una y otra vez se quejan por la mala distribución del ingreso en Chile, hoy cierran filas con las demandas de los trabajadores del cobre. Por otro lado quienes como José Pablo Arellano, presidente ejecutivo de Codelco, defienden los intereses de todos los chilenos y mantienen una actitud consistente con su discurso, son desautorizados por el gobierno y vapuleados por numerosos parlamentarios de la Concertación.


Este articulo fué tomado de Diario La Segunda

lunes, 5 de mayo de 2008

No podemos seguir así

No podemos seguir así
Adolfo Zaldívar Larraín, Presidente del Senado.
Con ocasión de la celebración internacional del Día del Trabajo y los últimos sucesos ocurridos en nuestro país, en el ámbito de las relaciones laborales, cabe preguntarse qué hemos hecho mal para tener los niveles de conflictividad actuales.

Lo primero es puntualizar que más allá de una deficiente legislación laboral, de la pérdida de vigencia de los sindicatos en los términos tradicionales a nivel global, de prácticas patronales indebidas, no corresponde legitimar el uso de la violencia como una forma de corregir lo existente y menos si con tales procedimientos se provocan enfrentamientos entre los propios trabajadores.

Ese camino debe rechazarse de plano por todos los actores de la sociedad chilena y de manera especial por los partidos políticos y cada uno de sus dirigentes; no corresponden dobles discursos y menos tratar de instrumentalizar las legítimas demandas de los trabajadores públicos y privados para fines políticos subalternos.

Es una realidad innegable que los chilenos y chilenas demandan más empleos y mejores remuneraciones, y, en el caso de los adultos mayores, jubilaciones dignas.

La autoridad debe, antes que nada, mantener e imponer el orden, pero también debe tener la sensibilidad para advertir cuáles son los elementos y situaciones que generan los excesos.

Tener en cuenta esa ecuación es lo que permite a un país canalizar sus problemas y necesidades.

Muchas veces he dicho, y lo reitero en esta ocasión, que la gran falla estructural que presenta Chile, desde hace ya muchos años, es la mala distribución del ingreso y la concentración de la riqueza. Cabe recordar que las iglesias, y la Católica en particular, han levantado su voz sobre este mismo punto, teniendo un rol muy determinante en dicha demanda monseñor Goic.

Lo peligroso de no tomar conciencia de lo anterior es que se puede tirar por la borda los avances que se han logrado. Si dejamos que la lucha de clases vuelva a tener justificación, si permitimos que nuevamente sean el resentimiento y el odio los que condicionen nuestras relaciones sociales, laborales, culturales y políticas, no habremos aprendido nada de la historia, de nuestra historia.

Lo delicado del conflicto actual es que el Estado, a través de su más importante empresa, está en medio de éste y sienta un precedente funesto al no saber dirimirlo.

Lo que ha ocurrido en Codelco debe revisarse de manera exhaustiva. No es posible que existan dudas sobre las formas y motivos que hubo para externalizar algunas tareas y funciones. Bueno sería despejar si efectivamente hay nexos entre ex altos ejecutivos de la cuprera que formaron empresas propias para luego ofrecer sus servicios como contratistas.

En esa misma línea, cabe preguntarse por qué, si adoptaron medidas de racionalización, como la de subcontratar tareas y servicios, los costos de operación han subido en la forma que lo han hecho.

El modo como se ha procedido y las diferencias de criterio en el Gobierno frente a dicha empresa estatal también son preocupantes. Mantener el orden a cualquier precio, si existe una situación de injusticia, y no abrirse a una revisión seria y responsable es avalarla. El Parlamento debiera, desde su instancia fiscalizadora, investigar lo que ha sucedido.

Además, la confusión entre empresa estatal y empresas privadas es un pésimo ejemplo y deja, de manera injusta, en una muy mala posición a todo el sector empresarial, ya que no se distingue a los buenos de algunos malos empresarios.

Tampoco con lo sucedido se ayuda y protege a la pequeña y mediana empresa, cuya existencia y subsistencia tiene directa relación con las mayores.

La mayor reflexión en esta fecha debiera estar centrada en cómo, asegurando el orden y la certeza jurídica del trabajo y la propiedad, buscamos terminar con las causas profundas que han permitido este grave nivel de desencuentro. Todos tenemos responsabilidad, todos debiéramos colaborar a desactivar esta verdadera bomba social que hemos permitido se instale entre nosotros; unos, por egoístas; otros, por obtusos, y otros por intereses políticos mezquinos. Apostemos por el diálogo entre nosotros.


Entrevista a Piñera
http://blogs.elmercurio.com/reportajes/2008/05/04/si-yo-fuera-presidente.asp
Tomado de Diario El Mercurio

sábado, 3 de mayo de 2008

Comunistas, camuflados pero vivos.

Comunistas, camuflados pero vivos.

La gente más inocente piensa que con la caída del muro de Berlín y el desmoronamiento de la URSS se acabaron los peligros del comunismo y sus inhumanas pretensiones de poder, como si el demostrar sus fracasos incidiera en las “pétreas” mentes de sus seguidores, que juegan con los cortos alcances de la memoria de los pueblos.

Resulta peligrosísimo subestimar las capacidades de “recreación” del adversario, que rápidamente se despojó de las etiquetas, al menos en lo formal, para comenzar a “camuflarse”, ahora de democráticos burgueses, pero con compromisos sociales. Pero sin abjurar de las ideas de su pasado.

Una muestra de lo aventurado que resulta pensar que murió la “ideología” la proporciona el mirar a nuestra América Latina, donde con “pelajes distintos” se han ido apoderando de los gobiernos desde los secuaces de Castro, como Chávez, a algunos que el disfraz difícilmente les tapa el totalitarismo, como Fernández.

A nosotros no nos cabe duda alguna de que están al acecho, basta ver el trabajo de “hormiga” que realizan en los sindicatos o en las aulas estudiantiles para preparar el advenimiento de la “novedosa” dictadura del proletariado, esa que por obra y gracia de la dialéctica han transformado en “progresista”.

Nuestro Gobierno, de la Presidente Bachelet, nos da muestras de esta enfermedad cada cierto tiempo, al demostrar grandes irritaciones con quienes opinen distinto, desprestigiándolos vergonzosamente, o disparando contra la institucionalidad en un claro intento por demolerla.

Nos resulta claro, además, que utilizan para la consecución de sus fines la destrucción de la familia, fomentando incluso la pérdida de autoridad de los padres, o intentando reemplazarlos en temas “valóricos” destinados a desvalorizar la vida. Aborto, píldora y eutanasia son sus herramientas.

Es evidente que las reacciones han sido menores, claro, nos han introducido en el más “salvaje de los capitalismos”, con un bestial consumismo y un crédito fácil, que nos han transformado en verdaderos esclavos de este sistema exacerbado para apoderarse de nuestras ya muy precarias libertades.

Se intenta desprestigiar como “conservadores” a quienes defienden la Patria, sus principios o sus libertades. Nosotros, si ese fuera el sentido del Conservadurismo no tendríamos problema alguno en ponernos, en forma voluntaria esa etiqueta con la que se pretende inhibir nuestra defensa.

No olvidemos que la publicidad está destinada a vendernos ilusiones, por lo que todo aquello que se expone como “modernismo”, “novedad”, “vanguardista” no son más que la repetición de viejas consignas, un poco acicaladas tal vez, con las que permanentemente han buscado engañarnos.

Un poco en broma debemos decir, siguiendo la canción popular, que “no estaba muerto, andaba de parranda”, y creemos que podemos asegurar que han retornado bajos los fuertes influjos de una inmensa borrachera, cuyas consecuencias y costos, pretenden que paguemos todos nosotros.

viernes, 2 de mayo de 2008

Concertarrupción…..una infección sin límites.

(Este artículo lo hemos graficado con el show de la Presidente tomando desayuno con trabajadoras, a aquellas mismas a las que condena a salarios de hambre con la mantención de casi 550 mil cesantes).
Foto tomada de Diario El Mercurio
Concertarrupción…..una infección sin límites.

Algunos creen que para ser Ministro de Estado basta con tener buena verba, es decir hablar de corrido, tener un vocabulario un poco mas completo que el de la mayoría, que es muy pobre, y un especial sentido de la moral, para transformar esa palabrería en engaño.

Hay otros, un poco más aprensivos, que creemos que se requieren conocimientos técnicos en las materias respectivas, con estudios que los respalden y además una experiencia de trabajos en la materia correspondiente.

Son requisitos fundamentales, además, saber “escuchar” de corrido, tener la capacidad imprescindible de ponerse en los zapatos de los demás, una mente analítica de excepción y un notable espíritu de servicio público.

Creemos que solo con TODAS estas capacidades una persona está habilitada para ejercer las funciones de un Secretario de Estado, pero claro además deberá contar con la confianza de quien ejerza las funciones de Mandatario.

Lamentablemente no ha sido esta la tónica ni el predicamento con que se han seleccionado los Funcionarios para estos altos cargos, se ha preferido el vil cuoteo o esa mal entendida lealtad que lleva a algunos a la adulación y al ridículo.

Lo hemos visto como un “verdadero” carrusel, en el que las personas cambian de cargos como si fuesen “genios” con capacidades universales, y que solo han demostrado especialidades en nada.

Nada puede ser menos razonable que un sujeto que ha demostrado incapacidad en Obras Públicas, o en Educación, tengo como próximo destino la cartera de Salud o viceversa.

Sin duda esta es una de las “deudas” inmensas que mantiene la Concertación con el pueblo de Chile, alguna capacidad con la que realmente se intente, al menos, solucionar los problemas que nos afligen.

Poco se ganará con algunas reformas al Estado, en la búsqueda de transparencia o de algunos cambios sistemáticos, la gravedad se encuentra en la intromisión de una mentalidad contaminada.

La seriedad y la coherencia, tan escasas en nuestra sociedad actual, en la administración han sido super-exiguas, escasas, para transformarse, per se en unos “desaparecidos” de nuestra época.

Resulta atroz, pero ya son muchos los desaparecidos, la inteligencia, la capacidad, la decencia, la moralidad, las buenas costumbres, la integridad, para agregar ahora la formalidad y los principios, demasiados “extravíos” para tan poco período.

Si lo anterior no fuera de una inmensa gravedad, debemos agregar con dolor, con padecimiento y malestar, el alejamiento de todos estos valores, más el de la honestidad y su reemplazo por la corrupción desatada.

Esta nota ha sido tomada de nuestra página “hermana”

http://www.concertarrupcion.blogspot.com/

jueves, 1 de mayo de 2008

Dos hombres valientes,inteligentes y patriotas.

Clase magistral
Hermógenes Pérez de Arce

El de hoy es un tema difícil, porque consiste en explicar la política chilena.
Primero, tenemos un Gobierno, que es de izquierda, y se divide en un sector partidario del Gobierno, en el cual están Pérez Yoma y Velasco, que creen en la democracia y el mercado; y un sector del mismo Gobierno contrario al Gobierno, en el cual está Andrade, que "preferiría no tener" grandes empresarios en el país.
A la cabeza del Gobierno hay una Presidenta, que apoya a ambos sectores del mismo. La Presidenta tiene como su aliado más próximo a Escalona, que la defiende en todo, pero quien a la vez es aliado de Andrade, ministro del Gobierno, pero opositor al Gobierno. Si bien Escalona no dice que "preferiría no tener" grandes empresarios, los considera "chupasangres y explotadores".
Al lado opuesto, pero a veces al mismo, está la Oposición de centroderecha. Pues ella se divide en Oposición partidaria del Gobierno, donde están Lavín y Longueira, que rechazan el desalojo propuesto por Allamand. Este es del otro sector de la Oposición, el contrario al Gobierno, encabezado por Larraín & Larraín.
En la Oposición, pero también a veces apoyando al Gobierno, circula una figura inclasificable y predominante, Sebastián Piñera, candidato presidencial. Tiene mucha plata, muchos votos y va primero en las encuestas presidenciales.
Todos los anteriores tienen algo en común: niegan ser francamente de derecha y reniegan del Gobierno Militar.
Entonces en la Oposición también hay una derecha que dice ser tal y se singulariza por defender al Gobierno Militar y sostener que, gracias a éste, tenemos democracia y economía de mercado. Postula que los cerebros de los chilenos han sido lavados.
Esta derecha casi carece por completo de votos, no obstante lo cual, y una vez al mes, convoca a una Asamblea General de la Derecha Mundial, a la que concurren el redactor de estas líneas y Jim Whelan, el único extranjero conocido que es cabal defensor del Gobierno Militar, con la posible excepción del historiador Paul Johnson.
La Asamblea tiene lugar en su sede del restaurante Carrousel, al cual nombro con reticencia, porque después de otra vez que lo mencioné el dueño ordenó que no se me cobrara la cuenta, lo cual yo interpreté como tentativa de soborno y rechacé, con el resultado de que desde entonces cada cobro es un garrotazo que ni te cuento.
La derecha mundial -es decir, Jim y yo- piensa que la gente se aburrió con la izquierda en el Gobierno, sus montajes publicitarios de buses que no pasan, trenes que no andan, hospitales que no atienden pacientes; se aburrió con que todos mandan, con que echen a la subsecretaria de las frambuesas, al jefe de la guardia de La Moneda o al subdirector de Gendarmería por usar un auto fiscal, pero no a los ministros y embajadores que cobraban a la misma Gendarmería honorarios suculentos por trabajos no realizados; se aburrió con la falta de trabajo, denunciada como principal problema, lejos, en la última Encuesta Nacional de la Juventud; se aburrió con las pedradas, incendios y amenazas impunes, que no dejan trabajar, y con la delincuencia desatada. Ayer me llamó una señora para contarme que estaba en el supermercado cuando entraron veinte tipos, amenazaron a todo el mundo, sacaron lo que quisieron y se fueron, sin que nadie les dijera nada. Ni siquiera salió en los diarios. No. La gente se aburrió, y punto, como dice Lagos.
Conclusión, y para terminar la clase: el desalojo no lo para nadie, ni siquiera Lagos.

Lo ajeno, tan nuestro.
Gonzalo Rojas Sánchez

Los autos fiscales han ocupado el centro de la noticia por días y quienes les han dado un uso indebido, ya no están en el centro de sus cargos. Vidal, tan creativo como torpe, ha dicho que usaría su vehículo en caso de emergencia familiar. Incapaz de distinguir entre la fuerza mayor y el abuso de poder, el pobre.
Entonces, todos los lectores, todos, levantando nuestros dedos acusadores hacia los aprovechadores estatales, tendemos a ocultar con ese gesto la luz solar que podría iluminar nuestra conciencia respecto de los propios abusos.
Una breve reseña ayudará a descubrir cuán frecuentes son esas actitudes ilícitas que en diversos planos hieren el alma y dañan la convivencia.
Cada vez que el peatón cruza una calle por lugares indebidos, cada vez que el
automovilista detiene su coche sobre el paso de los caminantes, cada vez que el usuario aborda el Transantiago sin pagar, cada vez que la jovenzuela desaliñada se echa en el metro, en todas esa oportunidades, usurpamos lo ajeno.
En cada ocasión en que se omite una referencia bibliográfica, cuando se cuenta una
novedad como de primera mano sin citar la fuente original, cuando las bases de datos se quedan grabadas en el disco que nos trajimos de la empresa anterior, cada vez que fotocopiamos unas pocas (decenas) de paginitas, en todas esas oportunidades, nos robamos lo de otros.
Cuando los estantes contienen libros que pedimos prestados hace años, cada día que la caja chica sirve de caja de compensación, cuando los viáticos se justifican en los grandes números y no en las moneditas, cada vez que se inicia tarde una reunión, sí en cada una de esas ocasiones, le hemos quitado algo a alguien, algo suyo.
Y, por cierto, están también las usurpaciones de los intangibles. Cuando los dirigentes de un partido se apropian del Cristianismo pero con sus criterios lo contradicen, cada vez que los directivos de otra colectividad olvidan las claras exigencias de su fundador, cuando se dilapida una tradición por explorar la novedad, cuando un apellido prestigioso es convertido en hazmereír, siempre que se pide plata para construir pero se la usa para cuestionar, en todas esas oportunidades hemos abusado de lo ajeno.
Y, así, decenas de veces. En cada una de esas ocasiones, el pequeño socialista que llevamos dentro exige sus derechos, los supuestos derechos sobre lo ajeno.



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