viernes, 11 de abril de 2008
¡Pobres países sin moneda!
Somos un gran país. No como Alemania o Francia, que ni siquiera tienen moneda, o como el Panamá del Canal, que tampoco la tiene y muestra la economía más estable de América -y quizás del mundo- en los siglos XX y XXI.
¿Ha escuchado usted hablar de los problemas de balanza de pagos o de la deuda externa de California, un poco más grande que Chile? No -nos decía un profesor-, y nunca van a escuchar, porque no tiene Banco Central. ¿Y usted ha oído de estos problemas en La Legua, Rancagua o Concepción, o en el estado de Texas? No, porque no tienen Banco Central ni moneda.
¿De qué estaríamos hablando en estos días si Chile no tuviera moneda y usáramos el dólar o el euro? ¿A cuánto amaneció el dólar hoy? ¿A 700 o a 400 pesos? ¿Qué vendría siendo el peso? ¿Contra quién alegarían los exportadores o los agricultores? Dirían que "su" negocio está malo y que el Banco Central debiera hacer algo. ¿Qué Banco Central, si no habría? ¿Qué moneda se va a devaluar o revaluar? ¿Qué saldría en los diarios "sobre el dólar o tipo de cambio"? ¿Cuántos colegas quedarían sin pega en el sector público, el Banco Central y la prensa? ¿Y qué cosa inteligente dirían sobre la inflación, más allá de observar que sería similar a la de Estados Unidos o Europa?
Mis colegas, horrorizados, dirían -como ya lo hacen- que el país perdería un instrumento clave de política económica, como es el manejo monetario.
¡Por fin!, habría que decirles, ya que este "instrumento" explica una de las situaciones de más alta inflación e inestabilidad del siglo XX en el mundo. Es ése nuestro récord mundial más claro, obviamente al costo de un empobrecedor subdesarrollo, desde que en Chile apareció el Banco Central, hacia 1925.
Como declaró Robert Mundell, mi profesor en Chicago y Premio Nobel, al recibir este galardón, el "área monetaria óptima" ahora es el mundo, y lo razonable y útil es moverse a una moneda única (lo que ya se ve en Europa), como paso previo antes de volver al patrón oro.
¿Y por qué a los liberales les gusta tanto el oro? Porque es un sistema monetario sin la arbitrariedad estatal, en que la cantidad de dinero se regula sola, sin crecer demasiado. Pero lo más importante es que el Estado y los políticos, siempre derrochadores y algunos incluso corruptos, pierden el poder monetario y su infinita capacidad de generar inflación, crisis de balanza de pagos y crisis políticas y de crecimiento.
El no tener moneda llevaría a expresar todos los precios en dólares, euros u oro, terminando con la asimetría desestabilizadora entre el valor de lo exportado y los costos internos como los salarios, que, en adelante, se expresarían en dólares. Las UF, UTM y las reajustabilidades podrían desaparecer, y volveríamos a ser un país civilizado y estable.
Si, además, abriéramos la intermediación financiera, tendríamos una rebaja de intereses y créditos más largos, como los que se observan en estos días en Panamá en las operaciones hipotecarias: casas para todos, pagaderas a 50 años.
Hace tiempo que quería plantear un ultimátum a los colegas del Banco Central: han hecho demasiadas embarradas desde los años 20, así que ahora tienen la última oportunidad. El año pasado empezaron a portarse mal de nuevo, de modo que ahora, si no cumplen con la inflación cero y una estabilidad financiera de verdad, tipo Panamá, les vamos a cerrar su negocio, siguiendo el gran éxito de El Salvador y Ecuador.
Esto, sin perjuicio de reducirles ya, drásticamente, sus remuneraciones, que debieran depender de sus éxitos concretos en materia de estabilidad de precios y de prácticas crediticias, bancarias, etcétera.
jueves, 10 de abril de 2008
Hermógenes Pérez de Arce y Gonzalo Rojas Sánchez, dos colosos de las letras y la política.
Yasna Provoste de cuasimodista el domingo antes de la votación en la Cámara; Yasna Provoste retirada en una casa de religiosos una vez suspendida por la Cámara; Yasna Provoste junto a una destacada imagen de la Virgen a la espera de la votación en el Senado. Tres actuaciones concretas a las que se agrega un vaticinio: Yasna Provoste de rodillas en la tumba de San Alberto Hurtado una vez conocida la decisión de la Cámara Alta.
La fe de Yasna Provoste, su cristianismo, se han manifestado como la línea conductora de
su imagen pública. Algún asesor quizás, su conciencia talvez, le han indicado que debe
proyectarse como una mártir cristiana ante los sentimientos nacionales. Ha escogido la fórmula, tan fácil como lamentable, del aprovechamiento mediático de la fe, de la exhibición pauteada de su catolicismo. Eso se llama clericalismo.
Que algún curita entre cien asuma una parroquia con afanes de influencia socio-política
en los fieles, puede explicarse porque él sabe que forma parte de la jerarquía eclesial. Que
algún fraile entre cien quiera mangonear ciudadanos dirigiéndolos hacia fines partidistas,
puede explicarse porque quizá no entendió bien la vocación que lo llama a vivir apartado del mundo. El clericalismo de un clérigo entre cien es dañino pero, por último, no pasa de ser una deformación profesional.
Pero cuando un laico, un ciudadano creyente, una cristiana que ha asumido tareas
públicas por sus convicciones opinables, utiliza la fe para distinguirse con ella de los malulos que la victimizan, ese clericalismo no debe aceptarse, porque daña seriamente tanto al cristianismo como al servicio público.
En todo caso, ella sólo tiene la culpa de estos actos concretos, porque Yasna Provoste, en
materia de clericalismo, no ha inventado nada. Su partido, la Democracia Cristiana, se infestó hace muchos años de ese mal, cuando algún obispo lo consideró fórmula única para resolver los problemas desde el cristianismo y cuando, por lom tanto, sus militantes comenzaron a descalificar en su fe y en su vida cristiana a todo el que no concordase con las reformas estructurales mpropuestas y desarrolladas por la DC. Vaya mezcolanza, vaya desprecio de la libertad de los cristianos en lo opinable.
Por supuesto, pasó lo obvio. Mientras más convicción ponían los DC, de los 60 en adelante, en su ideología, menos valor le daban a su fe; mientras más amparados por algún obispo reformista creían estar, menos caso iban a hacerle a todas esas antiguallas retrógadas de la moral cristiana. El clericalismo produjo en ellos la fractura expuesta que hoy todo Chile contempla: el cristianismo les sirve para defender lo opinable, dogmatizándolo; pero al cristianismo lo desechan como criterio válido respecto de lo fundamental, relativizándolo. Si no hicieron bien su trabajo ministerial, la fe los ampara; si reparten condones y píldoras, la libertad absoluta los justifica.
El clerical no es más que un secularizado vestido de fiel.
"Dura lex, sed lex"
Hermógenes Pérez de Arce
A mí no pocos chilenos me consultan cosas al pasar, y yo siempre les respondo. Pero luego advierto que nadie hace el menor caso de lo que digo. ¡Qué le vamos a hacer! Así y todo, a variados feligreses que me detienen en estos días y me piden una definición sobre la píldora del día después o la acusación a la ministra Provoste les respondo gustoso.
-¿Está bien el fallo del Tribunal Constitucional? -inquieren algunos.
-Por supuesto -les replico-, el artículo 19 N° 1 de la Constitución garantiza el derecho a la vida y agrega textualmente: "La ley protege la vida del que está por nacer". Si una píldora pone en riesgo esa vida, es ilegal e inconstitucional distribuirla, de modo que el tribunal tiene la razón. ¿Está claro?
-Por supuesto, pero es que el país no funciona así.
-¡Ah! Eso es otra cosa. Me preguntaron si el fallo estaba bien y yo les contesté.
-Claro, pero entonces, ¿cómo un juez condenó anteayer a varios militares a muchos años de presidio por haber fusilado a subversivos hace 35 años, pese a que hay una Ley de Amnistía, la prescripción más larga es de 15 años y no existe ningún tratado vigente que anule la amnistía y la prescripción? Tampoco se aplica la ley, y los militares son condenados.
-Tampoco se aplica, es verdad. Como no se ha aplicado el artículo 223 del Código Penal, que castiga con inhabilitación y presidio o reclusión menores en cualquiera de sus grados a los jueces que, a sabiendas, fallaren contra ley expresa en causa criminal.
-Bueno, si es por eso, también hacen vista gorda de la norma que sanciona con similares penas a los jueces que "convengan en admitir dádiva o regalo por hacer o dejar de hacer algún acto de su cargo". A lo menos dos jueces han ido al extranjero a recibir premios en dinero por haber procesado o condenado al ex Presidente Pinochet. En lugar de juzgarlos y condenarlos, como lo manda la ley, la Corte Suprema se limitó a decirles que en lo sucesivo no siguieran recibiendo regalos.
-Y, pasando a otra cosa, ¿qué opina de la acusación contra la ministra Provoste?
-Su fundamento constitucional reside en que ella "infringió las leyes o las dejó sin ejecución", lo cual todo el mundo sabe que efectivamente sucedió. Pues en las cuentas de su ministerio, desde 2004, las platas que debería haber no calzan con las que hay. Y la ley, como es obvio, dice que deberían conciliar. Entonces, el fundamento es claro. Se ha infringido la ley y se la ha dejado sin aplicación. Eso configura la causal del juicio político y conduce a la destitución de la ministra.
-Es que no es tan sencillo, el país no funciona así. No es cosa de llegar y aplicar las leyes. Con ese rigor, a lo mejor no quedaría ningún ministro en su cargo. Acuérdese de cuando se llevaban plata para la casa y los perdonaron a todos.
-Mal hecho. "Dura lex, sed lex", "dura es la ley, pero es la ley", decían los romanos.
-Bueno, así les fue a los romanos.
-¡Epa! Durante muchos siglos les fue muy bien. Mejor que a todos los demás, que se sepa. Y sólo les comenzó a ir mal cuando perdieron ese rigor. Todo se echa a perder cuando se comienza por no respetar algunas leyes respecto de algunos, generalmente los más indefensos de la sociedad, como son, entre nosotros, los nonatos y los militares. Después empiezan a violarse más leyes y a atropellarse a más gente. Y eso nunca se sabe dónde puede terminar...
-¿Que no se sabe? Yo pienso que nosotros lo debiéramos saber...
martes, 8 de abril de 2008
Milagroso reencuentro de los argentinos
Hoy es primer viernes del mes. Me he permitido hacer unas reflexiones sobre el paro del campo.
Si bien mi familia fue en sus orígenes una familia rural, no soy del campo, pese a que nací en un pueblo de campo. Pero aprendí a tener la fe en Dios del hombre de campo que me enseñó mi Madre. Cuando el chacarero sembraba, nosotros en la escuela rezábamos para una buena siembra, cuando había sequía para que lloviera e incluso la parroquia llamaba a la feligresía hacer procesiones con la Virgen de Lujan. Y siempre llovía a los pocos días y a veces el mismo día que participábamos en la procesión, donde se reunía una impresionante cantidad de chacareros. Dios, en la vida del hombre de campo está siempre presente. Jamás lo abandona.
Y este paro del campo que los sociólogos, economistas, políticos, pretenden interpretar, tiene una faceta en que lo sobrenatural tuvo mucho que ver. Una faceta que no he visto desarrollar aun en ningún medio, porque se subestima toda intervención divina en la vida humana.
Pero en este primer viernes del mes de abril del año 2008, en el comienzo de una tregua de uno de los paros rurales inéditos en la Historia Argentina , es conveniente analizar como este misterioso resurgir y aun más, esa milagrosa e inexplicable unanimidad de la familia rural de distintos lugares del país, esa solidaridad de todos los argentinos, se diera como algo que fue armándose como si todo respondiera a un plan sobrenatural. La fuerza que fue cobrando un justo reclamo ante un régimen administrativo injusto, un poder que parecía indestructible e inmisericorde, fue fortaleciendo aun más un espíritu de dignidad que cobraba cada vez más adeptos.
Y cuando pienso que hombres de trabajo, con segundo grado de instrucción primaria, se convirtieron en encendidos oradores y en interpretes eficaces de la justa causa que a todos los ruralistas los unía, veo que Dios estuvo allí presente, eligiendo entre sus servidores a los más humildes y les dio para esos momentos todas las fuerzas del Espíritu Santo. Algo realmente asombroso.
Lo que hace tres semanas atrás nos parecía imposible, hoy es una realidad. Y de allí que partiendo de la inmensa participación que Dios ha tenido siempre en la vida del hombre de campo, muchas veces ignorado por este, no es menos cierto que ya hemos visto en otras oportunidades en la Argentina, que cuando todo se consideraba perdido, siempre había una minoría que salía a la calle sola, para que luego se convirtiera en millones de personas que apoyaban los pedidos de justicia que esa minoría reclamaba. Pero esos pocos tenían Fe en Dios. Así eran nuestros próceres, los fundadores de la nacionalidad, así sentían los generales José de San Martín y Manuel Belgrano. Y esa misma Fe iluminaba a Juan Bautista Alberdi, inspirador de nuestra Carta Magna de 1853. Porque el campo argentino como la Patria nació con la Cruz, con la espada y con el arado. No debemos olvidar que por la Fe los criollos vencieron a uno de los ejércitos más poderosos del mundo y que nuestra bandera es celeste y blanca por voluntad de su creador, Manuel Belgrano, que eligió para nuestra enseña nacional el color de la vestimenta de la Inmaculada Concepción de María.
La humildad, la pureza de corazón unido al justo reclamo hecho con firmeza pero con dignidad, es lo que atrajo al Señor e hizo que Él estuviera presente amparando este reclamo, que si es desoído por las autoridades, ellas seguramente no podrán tranquilizar al país entero que se ha sumado a esta vigilia que durará solo 30 días, si el problema no se resuelve.
Por eso es muy importante en estos momentos, saber doblar nuestras rodillas ante el Sagrado Corazón e implorarle justicia para todos los argentinos, que no permita que haya persecuciones injustas, atropellos a la dignidad de las personas, violaciones a los derechos humanos, violencia por parte de los gobernantes. Que cese el poder de quitarle al campo el fruto de su trabajo y que todos los argentinos puedan tener remuneraciones justas, sin exacciones impositivas confiscatorias a sus ingresos logrados con su propio esfuerzo.
Nuestro Señor oye la plegaria de la familia rural. Siempre lo ha hecho cuando esa plegaria la elevamos todos juntos y doblamos nuestras rodillas para demostrar que como dice el Evangelio: "Sin Mí nada podéis hacer", afirmación que Jesús le hizo a sus apóstoles.
Por eso con el odio, nada se puede hacer y en cambio con el amor, todo se puede hacer. Contra el trapo rojo del odio, levantemos nuestra bandera celeste y blanca.
Vivamos este primer viernes, un día de suplica, agradecimiento porque Argentina se ha reencontrado en este milagro que todos hemos vivido a través de los medios. Y si no podemos cantarlo, recemos en silencio las estrofas del Himno al Sagrado Corazón, pidiéndole que "salve al pueblo argentino" del maligno.
Tomado de
Nuestro amigo Eduardo Palacio Molina, hombre de Patria y fe, nos sigue dando lecciones de valores y lucha, además de una mirada optimista de la reversión de situaciones caóticas y de extrema injusticia.
lunes, 7 de abril de 2008
¿Fin del engaño en ferrocarriles?
Ya a comienzos de los años 60 era claro -al menos para los economistas profesionales- que la pérdida sistemática de millones en ferrocarriles estaba arruinando al país, cosa que venía ocurriendo a lo largo de todo el siglo XX y que se ve claro en los escritos históricos de Adolfo Ibáñez.
Pero usted sabe: a ciertos economistas, cientistas sociales y políticos es fácil venderles pomadas absurdas, con el cuento de las externalidades, el medio ambiente, el costo social y lo importante "de lo político" por sobre el sentido común de los números sencillos.
Hoy, algunos de nuestros economistas se ganan fortunas con modelos y estudios sobre externalidades variadas que no dejarían funcionar los mercados. En una de éstas, vamos a llegar a la ruina socialista de completa inamovilidad productiva.
Muchos estudios y platas se han usado para justificar tramos ferroviarios "brujos" y otras inversiones de miles de millones de dólares -como la última del gobierno de Lagos-, que siempre han resultado en fracasos, cuando no en irregularidades masivas. Sólo han servido para demostrar, una vez más, la obsolescencia del transporte ferroviario frente al caminero, aéreo y marítimo.
El gran aporte del economista José Luis Federici al ingreso de los chilenos -varias centenas de millones de dólares- fue la racionalización de ferrocarriles, con una reducción de cerca de 20 mil empleados de productividad nula (esto, además de haber cerrado la hemorragia de plata de las minas de carbón). En los años 60, en el Instituto de Economía de la Universidad de Chile se hablaba ya de cerrar los ferrocarriles, y uno de los más activos en ello era Federici, además de Juan Braun y Carlos Hurtado. También se hablaba -en particular este último- de privatizar y concesionar las autopistas dentro y fuera de Santiago. Allí, Ricardo Lagos aprendió lo de las autopistas y luego, como ministro y Presidente, las promovió con gran éxito.
Por desgracia, no ocurrió lo mismo con ferrocarriles, y apoyó a ultranza las pasadas "inversiones" de miles de millones de dólares, completamente inútiles, excepto para ciertos correligionarios que armaron unos negociados escandalosos.
Es que la cultura política de Lagos es la de hacer obras monumentales, al estilo de los viejos hombres fuertes latinoamericanos. Es el caso del Transantiago, otro elefante blanco que todavía no sabemos cuánta más plata costará, y todo para nada. Algo parecido sucede con el enorme gasto en educación, desde la reforma dirigista de mediados de los 90 -también de Lagos-, que no ha agregado nada positivo, excepto algunas plazas para infantes pobres y de ingresos medios, a costa de programas más rígidos, profesores con menos incentivos, aumento de los costos y el típico congelamiento del conocimiento de cuando no hay competencia: muy mala educación.
¡A ver, Ricardo, si armas un movimiento para cerrar ferrocarriles, que es lo que corresponde a un político progresista! Por ahora, conformémonos con el cierre del tramo de Santiago a Puerto Montt, algo que debió haber ocurrido en el gobierno militar. Pero, como usted sabe, el cuento de lo estratégico paraliza todo, al igual que el cuento socialista de la "función social" o el de las externalidades de los economistas. Ahora, con el cuento del Bicentenario, verá usted la botadera de miles de millones de dólares en elefantes blancos, algo que nos desprestigia, pero que encanta a socialistas y nacionalistas estatistas.
Con estos usos de platas y con monumentos "que observa el resto del mundo", ¡qué importa que los pobres esperen!
domingo, 6 de abril de 2008
Sindicalización......
La descomposición es sistemática, en la misma medida en que los partidos imponen a los dirigentes, las entidades de los trabajadores se desacreditan, llegando, a movilizar a muy pocas personas, la última concentración en que se conmemoró el día del trabajo escasamente lograron reunir un puñado de personas y millares de banderas rojas del MIR, PC, GAP y FPMR.
Creemos que las organizaciones de trabajadores deben recuperar la dignidad que siempre han tenido, la fuerza necesaria para defender a sus asociados y para establecer los centros de estudio que avalen con “proyectos” las peticiones que surgen desde el mundo sindical, en especial, en las reivindicaciones salariales como en la necesidad de condiciones laborales dignas.
Los actuales dirigentes, de todas las organizaciones sindicales, ya han usufructuado durante mucho tiempo de las “gratificantes” conexiones con el poder, lo que hace recomendable cambiar a estas camarillas, que terminan defendiendo sus privilegios personales por sobre los legítimos intereses de las clases trabajadoras. No es posible que sigan estas abusivas situaciones.
La ley, que ha quedado muy atrás, ya no cubre las necesidades mínimas de dignidad que deben acompañar al trabajo, condiciones laborales deplorables, patrones que no escuchan a los trabajadores, salario misérrimos, despidos por simple necesidad de la empresa, no pago de las imposiciones, son algunos de los resultados de dirigentes “acomodados”, que en castellano implica que se han vendido.
Sin duda nos gusta que exista libertad de afiliación a los sindicatos, claro que esta posibilidad no puede quedar al arbitrio de los patrones, y pensamos debe existir “incentivos” para la afiliación sindical, con lo que además de los temas salariales y de dignidad, no dudamos, también mejorarán los productivos, trabajadores contentos, producen más y mejor.
viernes, 4 de abril de 2008
Por nuestra jungla de cemento....

Hay gente que parece no entender el motivo por el cual los fabricantes de automotores ponen algún equipamiento a los vehículos, los señalizadores son para que indiquemos los virajes y la bocina una alarma de emergencia.
Tenemos una mala educación vial exquisita, no señalizamos, vamos a exceso de velocidad o a la vuelta de la rueda, en los semáforos nos volamos y no nos damos cuenta del cambio de luz, tratamos de ganar el espacio al otro.
Los motores rugen, son una parte importante de la fiera que hemos soltado a la selva de cemento, no tenemos porqué respetar a nadie ni aceptar que nadie nos pase a llevar, somos unos verdaderos animales.
Creemos, que es imprescindible una campaña intensiva de educación vial, claro por cierto acompañada de esas sanciones que “producen” buenos hábitos, porque la neurosis y el estress son simplemente insoportables.
No sabemos si es debido a esto, pero como país tenemos un triste record, una parte importantísima de nuestra población esta afectada por serios problemas mentales y graves afecciones sicológicas.
Hay cosas que debemos tener claras, el automóvil es solo una máquina, no es ni una prolongación de nuestro cuerpo ni un elemento demostrativo de nuestras calidades personales.
Volvamos a las realidades, el auto es solo un medio de transporte, en la medida en que lo usemos racionalmente, de manera solidaria, lograremos tener una ciudad mas amable, una mejor salud y una mas Sana convivencia.
jueves, 3 de abril de 2008
Argentina, futuro de difícil pronóstico.
Argentina, futuro de difícil pronóstico.y pasacalles de sus partidarios, que llevados en ómnibus, colmaron la Plaza de Mayo. Pero cuatro monólogos, no reemplazarán nunca un buen diálogo que la presidente esquiva con los productores.
Esta vez el acto se hizo para apuntalar a su débil régimen convocando a los serviles amanuenses de siempre para que reunieran en la histórica plaza, una muestra de obsecuencia a la usanza peronista de hace medio siglo, para pronunciar allí un monólogo maliciosos, servil a las masas y desafiante para el pueblo.
Intentó comparar el actual paro del campo a uno anterior que tuvo lugar el 24 de febrero de 1976 y que fuera de alguna manera un "preaviso" que el poder estaba "vacante" de toda autoridad y que no existiendo "timonel" alguien debía ocupar este lugar, tarea que, muy a su pesar, tuvieron la inmensa responsabilidad de hacerlo las FF.AA el 24 de marzo de ese mismo año.
Depresiva comparación, pero que sirve para demostrar el miedo de la presidente a su derrocamiento, temor infundado, ya que el tema no pasa por ningún tipo de conspiración contra el gobierno, sino
por la confiscación de los bienes de los argentinos por un sistema impositivo abusivo, cuya punta de iceberg, fue el reciente e inconsulto aumento a las retenciones de la soja, donde no hubo diálogo previo con los productores y con el Congreso.
La presidente elogia los objetivos logrados por el gobierno de Néstor Kirchner, ocultando tras una pantalla de hipocresía la grave situación en que este ha dejado al país, cuyos coletazos la presidente recibe y a los cuales se siente débil para resistir. No obstante persiste en estos errores y los profundiza aun más, logrando así una extrema impopularidad, que le hará muy difícil permanecer mucho tiempo más en el gobierno. Si la primera alocución, se presentía que la presidente quería "suicidarse", en la segunda, en la tercera y en la cuarta, reafirmó aun más esa sospecha.
Ya en la primera alocución sobre el mismo tema, la presidente se encargó de querer apagar el incendio arrojando gasolina al fuego
y de allí que la respuesta a ese monólogo, fuera un endurecimiento del paro por parte de los ruralistas. El pueblo salió a las calles marcando su descontento con uno de los cacerolazos de mayor concurrencia espontánea no solo en la ciudad de Buenos Aires sino en casi todas las ciudades del interior. La respuesta oficial fueron los piquetes de D'Elía , que pretendieron mediante la violencia frenar esta espontánea manifestación auto-convocada en unas pocas cuadras de la ciudad, más no en el interior donde carecen de fuerza y poder de convocatoria.
Es evidente que el pais carece de timonel. Todo hace pensar que sin políticas agropecuarias, sin planes de gobierno creíbles el país
no es gobernable y lo que estamos viendo, es que la presidente carece de autoridad e idoneidad para gobernarlo, y que todos son "conspiraciones " y "conspiradores" los que impiden que la presidente gobierne. Excusas y más excusas, porque no sabe reconocer que no sabe gobernar.¿ En ese clima y con ese marco, puede un país generar confianza a los inversores locales y extranjeros? "El Rey está desnudo", eso es lo que demostraron los ruralistas al país, con el paro auto-convocado de más de tres semanas de duración y que hasta el momento prosigue.
¿Puede considerarse seriamente a quién sale a un palco montado en la Plaza de Mayo, rodeado de una masa que quiere representar al pueblo, al son de estrillos y golpes de bombo, con consignas ofensivas a los productores rurales, pidiendo su apoyo para gobernar?
¿Este es el clima de diálogo que abrió la presidente? ¿Bajo la amenaza de una ley suspendida de abastecimiento? ¿Con un Estado de Sitio que ya se rumorea en los pasillos de la Casa Rosada? ¿Con las góndolas vacías en los supermercados, por la estrechez de miras y de criterio de los asesores de la presidente?
No es augurable una salida feliz y pacífica por este camino que la presidente se obstina en proseguir. Hay quienes la inducen al error sin medir las consecuencias. Cada vez son mayores los desencuentros entre los argentinos. Un clima de agresión comienza a verse en todos los sectores sociales, que están siendo afectados.
Hay que abandonar el teatro político. No estamos en una campaña preelectoral. Necesitamos que la presidente acuerde con los diversos sectores de la producción y del trabajo. Necesitamos que el gobierno abandone el carácter confrontacional, que solo ocasiona injusticia y pobreza. Este camino no nos conduce a la unión nacional, sino a la anarquía y a la guerra civil. Y si no está dispuesta
a desandar lo andado, lo que se le puede aconsejar a la presidente es que se tome unas largas vacaciones y que delegue su cargo mientras tanto el país se reorganiza para nuevas elecciones. Más vale una renuncia patriótica, que seguir echando gasolina al fuego.
Eduardo Palacios Molina
Punta Chica, 2 de abril de 2008
Publicamos la mirada de nuestro amigo Palacios por considerar que analiza a la perfección lo que sucede en el país vecino. Tenemos temores de estallidos sociales, sean estos manejados desde la Casa Rosada o dirigidos por el terrorismo chavista, lo que sin duda complicaría a todo el continente.



