
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Efemérides septembrinas del siglo XX, por Gonzalo Vial.

martes, 14 de julio de 2009
Un gobierno “desde”.....

El ex Presidente Lagos aseguró, en una entrevista el sábado recién pasado, que los impuestos son muy bajos en Chile en comparación con los que registran los países de la OCDE y que acercarnos a la realidad de dichos países es una asignatura pendiente para nuestro país. Incluso fue más allá, al señalar que comparte la idea del candidato presidencial de la Concertación, Eduardo Frei, en el sentido de que el Chile del futuro requiere un Estado más grande que el actual.
La bizantina discusión sobre el tamaño del Estado es tan vieja
Pero sí me parece importante que usted sepa que a pesar de que el dato que entrega el ex Presidente Lagos es correcto, la conclusión que él pretende extraer a partir de dicho dato no lo es. La recaudación tributaria promedio en los países de la OCDE
En su ejemplo,
Se podría decir que el chileno es
Por lo mismo creo que la discusión relevante no es cuánto Estado, como plantean Lagos y Frei, sino que cuál es la calidad del Estado a que debemos aspirar los chilenos. No me cabe duda de que si los recursos que recibe el Estado se transformaran en servicios de buena calidad para los contribuyentes, y tuviéramos meridiana tranquilidad de que no se van a dilapidar en proyectos como trenes que no funcionan, los ciudadanos no tendrían problemas en discutir alzas de impuestos. Pero hacerlo ahora, cuando hemos triplicado el gasto en educación sin ningún resultado visible en la calidad, cuando Enap pierde más de US$ 1.000 millones sin que eso genere una urgencia por modificar los gobiernos corporativos de las empresas públicas y cuando se nos anuncia sin mayor escándalo que el millonario déficit del Transantiago llegó para quedarse, es como poner la carreta delante de lo bueyes.
martes, 24 de marzo de 2009
No es una primaria de ganadores.
No es una primaria de ganadores,
por Cristina Bitar
El senador Gómez se ha transformado en una piedra en el zapato para la Concertación y ha venido a complicar la estrategia presidencial que tenían, dejando en evidencia el desgaste que en muchos frentes evidencia la coalición gobernante. La forma desesperada en que han tratado de bajar su candidatura, la manera como han intentado evitar que haya un debate de cobertura nacional y las estrategias desplegadas para imponer reglas del juego que no pongan en riesgo la candidatura de Frei no han hecho más que debilitar la opción presidencial oficialista.
Es muy claro que existe temor de que Gómez dé una sorpresa y comience a crecer, probablemente no al punto de ganar la primaria, pero sí lo suficiente para mostrar que la opción del abanderado DC es la más débil que ha tenido la Concertación en todas las elecciones presidenciales a las que se ha presentado.
Gómez ha sido valiente y está haciendo una buena apuesta. Sin embargo, creo que ha cometido el error de plantearse como la opción progresista, en circunstancias de que podría encarnar mucho mejor una alternativa de recambio en la Concertación. En pocas palabras, ha preferido ser más un candidato de izquierda que un «Obama» concertacionista.
Aun así, su presencia y su persistencia han ido mucho más allá que la mera aspiración de un abanderado de partido chico en busca de mejorar la posición negociadora de su colectividad. Ese punto lo sobrepasó hace rato y se convirtió en un testimonio vivo de la fragilidad de la candidatura de Frei.
El postulante DC se transformó en el abanderado del establishment concertacionista después de una serie de movimientos que dejaron en el camino a Soledad Alvear, Ricardo Lagos y José Miguel Insulza. Pero una cosa es la capacidad política para despejarse el camino entre la élite y otra muy distinta es lograr el apoyo popular en una sociedad de masas.
Ahí es donde Gómez vio una oportunidad y no la ha desaprovechado. Las contradicciones y grietas que ha dejado al descubierto son evidentes.
La Concertación y el propio Frei, tan proclives a debatir temas como el aborto terapéutico, se muestran reacios a debatir con Gómez. El argumento de que el debate sea regional es tan poco creíble, que se desarma solo. Por otra parte, inevitable es preguntarse qué capacidad tendrían Gómez y el PRSD de hacer esto si la opción de Frei tuviera cara de triunfo. Probablemente ninguna, pues nadie le hace esto al futuro Presidente de la República.
El resultado de la primaria es previsible, no se ve forma que el candidato radical pueda vencer la máquina de los partidos grandes, pero la duda que asoma es si la Concertación va a salir fortalecida, como ha ocurrido en el pasado, o debilitada de esta incómoda primaria. Desde luego, se estimula la aparición de candidaturas a la izquierda, como las de Arrate, Navarro y otras. Pero estas candidaturas, que en el pasado favorecieron a la Concertación —cuando el piso concertacionista estaba sobre los 45 puntos en primera vuelta—, ahora son de dudosa utilidad con un Frei que puede empinarse apenas en los 40 puntos si estas opciones toman fuerza.
A medida que avanza, queda cada vez más claro que ésta no es la primaria de los ganadores: es poco creíble que aquí se esté eligiendo al próximo Presidente de la República. No se ve la fuerza arrolladora que el mismo Frei tenía el 93, o la impronta de Presidente que tenía Lagos el 99, o la popularidad imparable de la Presidenta Bachelet el 2005.
Es claro que la primaria se ha convertido en una pesadilla para la Concertación, de la que quieren despertar lo antes posible. Pero nadie se atreve a asegurar que Gómez no dé una sorpresa y que, al mejor estilo David, haga pasar un mal rato a Goliat.
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Misa en memoria del senador Jaime Guzmán
La Fundación Jaime Guzmán invita a usted a la celebración de la misa en memoria del Senador de la República Jaime Guzmán Errázuriz, con motivo de cumplirse dieciocho años de su muerte.La misa se oficiará el miércoles 1 de abril, a las 20:00 horas, en la Iglesia de las Hermanas de la Providencia (Av. Providencia 509). Se invita a los familiares, amigos y simpatizantes.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Monumento a Jaime Guzmán
A propósito de la próxima inauguración del monumento a Jaime Guzmán, se ha discutido si la Presidenta, invitada al acto, debe o no asistir.
No puede estimarse su eventual concurrencia como indicativa de afinidad política con Guzmán. Este apoyó enérgicamente el movimiento y régimen de las Fuerzas Armadas, y su itinerario, al paso que —los mismos años— de la Presidenta sólo se sabe, y sin mucho detalle, haber tenido un vínculo con un integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Es sabido que el FPMR fue el brazo militar que organizó el Partido Comunista, cuando el año 1980 acordó ejercer la violencia de todo orden contra el gobierno de Pinochet. A tal objeto, el PC infiltró y «camufló» en Chile —siguiendo un proceso largo, y meticulosamente planificado— a militantes que habían recibido un completo adiestramiento cubano y de otros orígenes, para cumplir acciones de guerrilla, terrorismo indiscriminado o selectivo, sabotaje, etc. Los comunistas aprovecharon la crisis de 1982, para «desencadenar» al FPMR, que cumplió una larga e inútil serie de atentados de sangre, cuya culminación fue el fallido magnicidio de Pinochet, con sus cinco escoltas como víctimas fatales e inocentes.
Después, la «praxis» aconsejó al Partido paralizar estas acciones. Un sector puso reparos a la orden, y el FPMR se dividió. Una facción —conocida como Autónoma— continuaría operando, en desafío al PC. Y esta facción o «descolgados» de la misma, asesinaron a Jaime Guzmán. Quien no alcanzó, pues, a conocer la posterior vida política, normal, socialista, de la Presidenta...
No se sentirá cómoda, luego, inaugurando el memorial de Guzmán, si lo hace..., ni quienes la han invitado, admiradores del senador asesinado, se sentirán cómodos con ella.
Pero los monumentos a servidores públicos no son erigidos para comodidad de nadie, ni tampoco para exaltar a quien representan, salvo en un punto: la consagración total y desinteresada al servicio público, sin miras de otro orden... sólo por amor a la patria. Aquí, únicamente aquí, reside la causa del homenaje colectivo que representa cualquier monumento. Y es por ello que debe autorizarlo una ley. Es el caso de Jaime Guzmán. No buscó cargos, ni honores, ni menos provecho económico en su acción pública, sólo el bien del país, tal como lo entendía. Estoy seguro de que fue parlamentario sin importarle nada el puesto mismo; que lo miró como un instrumento de esa acción, ni más, ni menos. Fue pobre, austero, sencillo de trato, cortés con el adversario, siempre dispuesto a oír argumentos.
Persiguió el bien de Chile. ¿Se equivocó alguna vez, o muchas veces? Ninguna figura chilena que haya sido honrada por un monumento se encuentra libre de esta duda y discusión, salvo quizás la de Arturo Prat. Más aún, ninguna de esas figuras ha dejado de cometer algún error grave, cuando menos, en su vida pública. Por eso el monumento exige ley. No en vano Andrés Bello la definió como “declaración de la voluntad soberana”. Es la sociedad entera la que, a través de la ley, declara la consagración superior de una persona al servicio público y por ello autoriza se erija su monumento.
La eventual asistencia de la Presidenta simbolizará la decisión soberana respecto a Jaime Guzmán.Y su eventual ausencia no erosionará esa decisión, ya tomada por ley; significando sólo que un segundo supremo mandatario en nuestra Historia, no considera serlo de todos los chilenos. Pues rechaza rendir el homenaje que la mayoría de éstos, del modo más solemne posible —dictar una ley—, ha decidido tributar no a las ideas ni actuaciones políticas de Guzmán, sino a su patriotismo superior.
El olvido de las consideraciones que preceden, lleva a justificar con malos argumentos la posible ausencia presidencial. Ejemplos:
1. Jaime Guzmán, complaciente ante la violación de los derechos humanos
Es conocido e indiscutido, que siempre la rechazó. Que en numerosos casos particulares intervino, incluso ante el Presidente Pinochet, para ponerle fin, o para denunciarla y pedir se la castigara si ya era irreparable. Que así salvó la vida y obtuvo la libertad de muchos. Que fue el peor enemigo, al interior del régimen militar, de la DINA y su jefe, e influencia fundamental para que éste fuera destituido y aquélla remplazada por la CNI. La cual, bajo el mando del General Odlanier Mena —archienemigo del ex director de la DINA— normalizó notoriamente el sistema de seguridad, hasta el asesinato del Coronel Roger Vergara, obra del MIR, en 1980. Que este crimen motivó la salida de Mena por «blando», marcando simultáneamente un nuevo descontrol y desmanes de la represión, y la pérdida progresiva del influjo de Guzmán sobre Pinochet. Pérdida que se hizo casi total cuando Sergio Fernández abandonó el Ministerio del Interior en Abril de 1982.
Guzmán opinaba que la lucha por los derechos humanos, en un gobierno autoritario, debía plantearse desde su interior y sin publicidad.¿Se equivocaba? ¿Era preferible la ruptura abierta con el régimen? ¿Hubiera ella mejorado la situación criticada? En materia de derechos humanos... ¿fue peor simpatizar y colaborar con Pinochet,que simpatizar y colaborar con el Frente Patriótico Manuel Rodríguez? Sin embargo, los dirigentes o responsables superiores de éste ya fallecidos, como Gladys Marín o Volodia Teitelboim, en vida y a su muerte recibieron homenajes y reconocimientos públicos y privados sin que nadie pareciera molestarse.
Esto confirma lo ya dicho. En un Chile tan dividido ideológica y políticamente como el nuestro, lo único que puede concitar el homenaje unánime, o muy mayoritario, es la consagración al servicio del país, signo de patriotismo. Consagración cuyo reconocimiento social a través de un monumento, para garantía de seriedad, debe ser autorizado por la ley.
Si las voces discordantes sobre la ACTUACIÓN de cada figura naconal objeto de monumento, pudieran paralizar éste, casi no habría estatuas en Santiago. Ninguna, desde luego, en la Plaza Constitución. ¿Cuántos opinan, con argumentos tan buenos o tan malos como cualquiera, que Portales, Jorge Alessandri, Frei o Allende fueron muy dañinos para el país? Pero a ninguno se le niega su dedicación a éste y a servirlo... su patriotismo.
2. Guzmán,ideólogo de la dictadura.
Esto, simplemente, no tiene asidero. Si hay algo indiscutible respecto de Jaime Guzmán, es su autoría fundamental —con Jorge Alessandri y Sergio Fernández— de la Constitución de 1980.
Ahora bien, esta carta fue tan poco dictatorial de espíritu, que ella misma diseñó y obtuvo se aprobara el mecanismo y cronograma para que el pueblo pudiera, en votación libre, desplazar pacíficamente a la «dictadura» y entregar el poder a sus enemigos. COMO EFECTIVAMENTE SUCEDIO EN 1988/1989, del modo y en las fechas que la Carta había contemplado, y cuyo UNICO resguardo era la palabra del «dictador» y de las Fuerzas Armadas.
Así, Guzmán no fue el ideólogo de la dictadura, de aceptar que ésta existió, sino el ideólogo de cómo salir de ella.
3. Guzmán, enemigo de la democracia.
Fue, es cierto partidario de una «democracia protegida», que suavizara los efectos del sufragio universal. De allí los mecanismos introducidos en la Carta de 1980, que el concertacionismo ha llamado «enclaves autoritarios» y que fueron progresivamente suprimidos desde 1989.
Su utilidad o nocividad son, de nuevo, discutibles. Pero no autorizan para llamar a nadie, por el solo hecho de sostenerlos, “antidemocrático”. Pues de hecho subsisten, en alguna medida, hasta hoy, y/o han sido defendidos por demócratas indisputados. Así:
-Algún tipo de senadores «designados» figuraba en los proyectos de reforma constitucional de los Presidentes Arturo y Jorge Alesssandri y Eduardo Frei.
-Es completamente antidemocrático, en rigor, que el remplazante de un parlamentario fallecido sea remplazado por quien designe su partido, como acaba de suceder.
-Es completamente antidemocrático que el poder municipal se concentre «dictatorialmente» en el alcalde, y que los concejales, elegidos también por el pueblo, sean sólo de decoración.
-El sistema binominal, reconocido exponente de «enclave autoritario», es objeto de unánime censura, de los labios hacia afuera... pero nadie quiere, ni propone remplazarlo. ¡Ni un sólo proyecto al respecto en los veinte años post militares! La verdad es que la clase política se siente perfectamente a gusto con el binominal. Y quizás tenga razón. La democracia no es una receta de ingredientes fijos, ni menos todavía «propiedad» de alguien que la administre, y coloque a su arbitrio la etiqueta de «demócrata».
Jaime Guzmán fue un símbolo de renovación y contradicción en la política chilena. Es positivo y alentador que siga siéndolo, tantos años después de su muerte.
P.D.:Ayer, en La Segunda, la Gerenta de Comunicaciones de TVN se refiere a una columna mía sobre este medio de comunicación, haciéndole los dos reparos que siguen:
-Que mi análisis “se centre sólo en un canal de televisión y no en la industria”.
Coincido, y lo he dicho a menudo, en que toda nuestra televisión pública es chatarra, no únicamente TVN, y que para financiarse no puede sino serlo, o no le resulta fácil equilibrar las cifras sin serlo. Pero un canal del Estado, de todos los chilenos, no puede seguir ese camino...¿para qué necesita el país MAS televisión/chatarra, habiendo ya tanta, y tantas necesidades sociales, urgentes, sin satisfacer? Si se necesita TV del Estado, distinta de la simplemente comercial, y con esta limitante no se financia, el Estado debe subsidiarla. Si no puede subsidiarla, que la venda. Hoy, no se notaría.
-Que TVN transmite el 48% de la programación cultural del sistema. No me parece tener el mismo concepto de «cultura» que TVN, como expliqué en esa columna, pero quizás me equivoque. Sin embargo, repito que la columna criticada tuvo origen en que el propio Canal, en un aviso muy destacado de su horario diurno, me llamó a presenciar un programa nocturno sobre un hijo que había violado a su madre. Se me dirá que una golondrina no hace verano... pero esa golondrina, sí


