sábado, 21 de noviembre de 2009

La buena política, por Juan Andrés Fontaine.

La buena política, por Juan Andrés Fontaine.

Un clima de satisfacción y confianza reinaba el martes pasado en el importante Encuentro Nacional de la Empresa. De acuerdo al economista Ricardo Caballero, académico del MIT, una de las mejores universidades mundo, la crisis internacional fue en verdad sólo un Gran Susto, por fortuna, ya superado. De acuerdo al ministro sorteó bien la prueba porque supo hacer las cosas bien. Así fue reconocido también por la Presidenta, los dos candidatos presidenciales asistentes (los otros dos presentaron justificativo) y los dirigentes empresariales. ¿Es tiempo entonces de pisar el acelerador a fondo? ¿Hora de apostar por Chile?


Lo que el ministro acertadamente denominó “la buena política” es de capital importancia. A propósito de la gestación y tratamiento de la crisis financiera internacional, ello ha quedado meridianamente claro en todo el mundo. Más allá de la charlatanería sobre los excesos libre mercado, lo que la crisis probó una vez más es que son realmente desastrosos los errores que pueden cometerse en política monetaria, regulación financiera y rescate de bancos fallidos. El gran mérito del actual timonel del Banco de la Reserva Federal en Estados Unidos ha sido que, tras algunos pasos en falso, enmendó rumbos, aplicó resueltamente la receta monetaria contra las depresiones y permitió a la economía mundial –también a - evitar el barranco. Así y todo, la economía mundial parece haber caído cerca de 1%, en tanto que lo haría en algo menos de 2%.


En muchos aspectos, buena política hemos tenido en . Contamos con un sistema financiero sólido y un mercado de capitales amplio. Aunque inicialmente la crisis se hizo sentir con fuerza en el costo crédito y el valor de las inversiones, el efecto fue pasajero. Ayudó contar con los Fondos de Pensiones y otros inversionistas institucionales que –acertadamente- optaron por comprar en cantidades los bonos y acciones de las empresas chilenas, justo cuando la crisis hacía a los inversionistas internacionales especialmente renuentes. En lo esencial, las normas y prácticas que regulan a nuestro mercado financiero probaron ser prudentes. El desafío hoy vuelve a ser flexibilizar las regulaciones para abrir más acceso al financiamiento de las empresas emergentes.


Ahorrar en tiempo de vacas gordas también probó ser una muy buena política. Esa práctica se inició a mediados de los ochenta, con la creación Fondo del Cobre. La idea fue rescatada, ampliada y perfeccionada quince años más tarde mediante la regla superávit estructural, y consagrada en 2006, con la Ley de Responsabilidad Fiscal, aprobada en 2006 por la unanimidad de los partidos políticos representados. Bajo la actual administración, el ahorro de los excedentes extraordinarios cobre debió ser celosamente defendido de las voraces presiones políticas. El esfuerzo rindió frutos: con motivo de la crisis, permitió solventar una política fiscal extraordinariamente expansiva sin incrementar la deuda pública. Si hubiéramos sido menos previsores, hoy el debate económico se centraría en la necesidad de subir impuestos para corregir el descalabro fiscal, ya se discute en Estados Unidos, España o Inglaterra.


Aunque ayudó a amortiguar la caída de la demanda, la política fiscal 2009 no ha estado exenta de costos. Elevó el gasto público desde 21% a 25% del PIB. Toleró un déficit fiscal orden de 4%. Exigió la venta de siete mil millones de los dólares acumulados, no porque el cobre hubiese caído anormalmente, sino para financiar las abultadas necesidades fiscales en pesos. El presupuesto 2010, que dificultosamente avanza en el Congreso, no pudo corregir todos estos problemas. Aunque reduce significativamente la expansión gasto y el déficit, mantiene fuertes requerimientos de financiamiento en pesos. Una buena política fiscal exigirá programar cuidadosamente e informar oportunamente la correspondiente estrategia de financiamiento, la cual inevitablemente habrá de descansar en una combinación de colocación de deuda y venta de dólares. Es probable que la tendencia al alza de los intereses de largo plazo y el derrumbe dólar en el mercado local obedezcan, en parte, a las dudas que despierta el financiamiento fiscal año venidero.


Buena política –qué duda cabe- ha sido la ejecutada por el Banco Central para preservar la estabilidad macroeconómica. Su temprana acción para resolver la iliquidez causada en el mercado local por la crisis externa y la enérgica reducción de los intereses evitaron que el Gran Susto provocase acá males mayores. Sin embargo, la caída de la inflación, a valores incluso negativos, y el incremento riesgo de morosidad, significaron una fuerte alza en el costo real crédito. Mirando hacia el 2010, el desafío es graduar el retiro de los estímulos monetarios de modo de evitar efectos perturbadores sobre las expectativas de inflación y los mercados financieros. Así, por ejemplo, evitar que el aumento que ya empieza a advertirse en los intereses provoque una caída artificial en el dólar, retardando las inversiones necesarias -y la correspondiente creación de empleos- en la agricultura y la industria.


El problema con el clima de confianza que comienza a reinar en es que casi inexorablemente fortalece el peso. Eso está bien, siempre que no comprometa la capacidad competitiva de nuestras exportaciones no mineras, cuyo dinamismo es clave para que vuelva a crecer a buen ritmo. Las políticas fiscal y monetaria deben cuidar de no echarle leña a la hoguera de la caída dólar. Pero, lo que más hace falta ahora es una buena política de pro crecimiento, que revierta la preocupante caída que muestra la productividad en los últimos años e impulse por esa vía el dinamismo exportador.


Es cierto que durante los últimos gobiernos no han faltado las buenas iniciativas en el sentido indicado. Las sucesivas reformas al mercado de capitales, el impulso al desarrollo energético, la rebaja de ciertos impuestos perjudiciales, la bonificación tributaria a la innovación tecnológica, la subvención al empleo juvenil, son medidas positivas. Pero, con frecuencia fallan en la “ingeniería de detalle” y no provocan los frutos esperados. El desafío de la buena política en los próximos años será perfeccionar esos y otros instrumentos regulatoriose ha
desatado las iras de la concertación. y tributarios para levantar efectivamente la capacidad competitiva de la economía nacional.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Dos excelentes comentarios.....


Innovación a escala humana, por José Ramón Valente.

Cuando Ud. piensa en innovación, probablemente se le viene a la cabeza Silicon Valley, Apple o Google. Por lo mismo organizar una gira empresarial a España donde el tema central era la innovación fue una apuesta arriesgada para la Fundación País Digital. Tuve el privilegio de ser invitado a dicha gira, que se realizó durante la primera semana de noviembre, junto a un grupo de empresarios, académicos chilenos y representantes del sector público, y la experiencia fue tan iluminadora como una ampolleta, símbolo de la innovación hasta antes de la llegada del Ipod.

Efectivamente, no visitamos en España grandes científicos, ni centros de estudios, ni sofisticados laboratorios, pero sí encontramos un país que simplemente haciendo las cosas mejor día tras día, durante los últimos 30 años, ha sido capaz de triplicar el ingreso per cápita de sus habitantes y desarrollar varias empresas multinacionales que compiten palmo a palmo por el liderazgo mundial en sus respectivas industrias. Es el caso de Telefónica en telecomunicaciones, Banco Santander y BBVA en servicios financieros y Zara en el retail, por nombrar sólo algunas.

Con el ingreso a la Comunidad Económica Europea en 1985, España dio un paso gigante para convertirse en la nación que es hoy. Este país que hace 25 años era uno de los más atrasados de Europa, y que no se contaba entre las naciones del mundo desarrollado, se autoimpuso la necesidad de competir o morir. Hay dos cosas muy características en la experiencia española que son particularmente interesantes como ejemplos a emular en nuestro propio país. La feroz competencia a la que ha sido expuesto tanto el sector publico como el privado y la respuesta de las instituciones españolas a dicha competencia. Durante la gira visitamos cinco regiones de España y cerca de 25 instituciones entre públicas y privadas. Todas experiencias y realidades aparentemente muy diversas, pero con un elemento muy distintivo en común. En cada una de ellas sus líderes indicaron como un punto central de su estrategia competitiva apuntar a ser los mejores, pero no los mejores del barrio, los mejores del mundo. La carismática alcaldesa de Valencia tenía muy claro que su ciudad competía con Barcelona y con Sidney para atraer turistas e inversión extranjera y no contra su propio pasado. El presidente de una importante asociación gremial de empresarios vascos, una comunidad con más del triple de ingreso per cápita que Chile y más de 50% superior a la media española, no tuvo una actitud autocomplaciente. En su presentación no comparó al País Vasco con la región relativamente más atrasada de Andalucía, sino que con las regiones relativamente más avanzadas de Europa como Luxemburgo. Don Amancio Ortega, fundador y controlador de Zara, hoy por hoy la segunda empresa de venta de ropa más grande del mundo, está preocupado de que sus clientes asiáticos puedan recibir mercadería nueva dos veces por semana y no de si su rival español, la también multinacional Mango, abrió otra tienda en Madrid. Competencia global y varas altas son dos bofetadas de humildad que nos propinaron sin quererlo los españoles a los chilenos.

España es un vivo ejemplo de cómo se puede innovar haciendo cosas simples y cómo el impacto de la suma de pequeñas mejoras, cuando se produce en forma continua y en el más variado ámbito de la vida de un país, puede producir un verdadero milagro de crecimiento y mejora en las condiciones de vida de las personas. Pensar que el futuro de chile pasa por la aparición de genios como Steve Jobs (fundador de Apple), o el crecimiento de la web 3.0 en un cluster tecnológico desarrollado por Corfo es a la vez un gran error y una gran desesperanza. Confiar que se puede innovar a escala humana, haciendo las cosas cotidianas un poco mejor todos los días, y que de esa manera cada uno de nosotros puede contribuir al desarrollo de nuestro país, desde mejorar el recorrido para ir a dejar los niños al colegio para liberar cinco minutos en la mañana, hasta reubicar los puestos de trabajo en la oficina para que la gente se comunique mejor, es el camino que muchos países como España han recorrido con éxito y parece ser un modelo a imitar para Chile.

Para dar ese paso de convertirnos en una nación desarrollada, como lo hizo España, tenemos que dejar de mirarnos el ombligo y dejar de compararnos con el Chile del pasado y con los países más atrasados de Latinoamérica. Es importante que ese profesor que hoy está en paro comprenda que en otra parte del mundo hay un profesor haciéndole clases a un niño australiano, que luego va a competir con su alumno chileno vendiéndole vino a un consumidor inglés.


El Ducenti Anniversarium empresarial, por Leonidas Montes.


La reciente Enade 2009, de cara al Bicentenario, fue un evento especial. Antes de partir al Congreso, abrió puntualmente el ministro de Hacienda. Pese a ser vilipendiado por la derecha e izquierda unidas, fue perseverante. Cuando el proyecto de depreciación acelerada se rechazó en abril de 2007 y el ministro asistía a un encuentro con el Centro de Estudios Públicos, próceres de la derecha lo criticaban por “apollerarse” en las faldas de los empresarios. Y el senador Nelson Avila arengaba a las huestes por el profundo daño político que Velasco le infligía a la Concertación. Remató destacando que “el día de mañana, cuando este gobierno termine, el señor ministro Andrés Velasco posiblemente tome sus maletas y regrese a Harvard, pero los chilenos, la inmensa mayoría, quedaremos nadando en un mar de excreciones”. Atacado por ambos flancos, el mismísimo candidato oficialista, quien entonces parecía ser un senador de centro, también se plegaba a la tormenta de críticas. La intervención más memorable de Frei fue en la Junta de la DC, cuando denostaba a Velasco por “dejarle 20 mil millones de dólares a la derecha”. Aunque se equivocó en su propuesta presupuestaria, es muy posible que acierte en su apuesta electoral.


A Velasco le sobra el capital político e intelectual para seducir y provocar a la élite empresarial. Pero su despedida en Enade a ratos encerraba esa dicotomía público versus privado, esa separación eLa constitución de un gobierno de unidad nacional es clave para salir de la crisis política en Honduras, y por ahora ambas partes no han cumplido con ello, declaró este jueves el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.

"La formación de este gobierno de unidad nacional es importante, porque parte de todo este proceso tiene que ver con la reconciliación", declaró Kelly.
ntre un nosotros, “los que estamos en el lado de lo público”, y ustedes, “los empresarios del mundo privado”. Aunque existen buenas razones para criticar, se echó de menos una modesta cuota de autocrítica. Nuestro Estado no está de cara al Bicentenario. No todo lo que brilla es oro. Quizá sólo cuando termine esa desconfianza entre un sector privado que critica al sector público por incompetente, y un sector público que asume que los privados sólo persiguen ventajas, este país cambiará. Un gran desafío para el próximo gobierno.


En seguida Ricardo Caballero, nuestro economista top en términos de publicaciones de punta, hizo una notable exposición sobre la crisis. Pero lo que vino después fue lo especial. El segundo panel se inició con la destacada historiadora Sol Serrano. Nos transportó a Camilo Henríquez y la Aurora. Y nos recordó el llamado de Miguel Luis Amunátegui a la educación de los chilenos, ya que entonces “correrán oleadas de tinta, pero no correrá la sangre”. Pero en Chile, gracias al Colegio de Profesores, ha dejado de correr la tinta en las escuelas públicas. Y casi corrieron los puñetes: Mario Waissbluth, motor y espíritu de Educación 2020, tuvo el coraje de enfrentar a un líder gremial que tanto daño le está haciendo a nuestra educación. De la reacción política ante el presupuesto de educación, salvo excepciones —destacando al senador Frei—, sin comentarios.


Roberto Ampuero, con la autoridad de quien vivió en carne propia el romántico fenómeno socialista, hizo sus reflexiones en torno a nuestro relato histórico. Criticó esa carencia de autocrítica tan propia de la izquierda, ese doble estándar cuando se trata de Fidel Castro o Honecker. ¿Se ha fijado que en Alemania cada 9 de noviembre celebran la caída del muro? Nosotros seguimos exaltando el 11 de septiembre. Es como si Alemania siguiera recordando la construcción del muro.


Arturo Fermandois defendió nuestra Constitución. El destacado filósofo Juan de Dios Vial dio una magnífica e inolvidable charla acerca de la libertad y la moral. Un académico de Princeton nos recordó la importancia de la familia y su relación con la empresa. Y, finalmente, Richard von Appen, representando a una nueva generación empresarial, cerró la mañana con una espléndida presentación. Su exposición reflejó ese gran activo tan propio de Chile: los empresarios no sólo persiguen su propio interés, sino que también se preocupan por el futuro y bienestar de nuestro país. Mostrar esta realidad será otro gran desafío para el próximo gobierno.

viernes, 13 de noviembre de 2009

r de las ilusiones perdidas ,El bar de las ilusiones perdidas , por Cristián Warnken .





Yo tenía 21 años, y una mañana de 1982 estaba con mis propias manos tocando el muro que separaba dos ciudades con el mismo nombre. Casi lo acariciaba, como quien recorre la textura de un Dios de piedra.

Había cruzado la frontera que separaba Alemania Oriental de Alemania Occidental, para cruzar otra frontera dentro de la frontera, la de Berlín Occidental con Alemania Oriental. Fronteras dentro de fronteras, unas dentro de otras, como en un juego de mapas dibujados por un loco. Y yo, un joven sudamericano que venía en peregrinación a la vieja Europa a rendir culto a los dioses de mi adolescencia, estaba frente a ese muro que todos creíamos sólido, indestructible.
Un gran alemán, Federico Nietzsche, había dicho que “los grandes cambios vienen con pisadas de palomas”, llegan en “la hora más silenciosa de todas”. Pero nadie lo escuchó en su propia tierra, la Alemania de los grandes abismos y las grandes cimas.

Cierro los ojos: tengo 21 años, todavía creo en Marx y estoy tocando el muro de los muros esa mañana del 82, el muro que me separa de la libertad interior, donde caerán desplomadas dentro de poco todas las estatuas de mi juventud, como muñecos gigantes huecos, ídolos de barro en medio de la tempestad. Hace frío, es un día gris y yo cruzo a Berlín del Este. Mi corazón tiembla en la mochila. Voy a llegar a Utopía, voy a caminar por las calles de un Este mítico y llevo el libro de Lenin “¿Qué hacer?” —como buen y obediente militante de izquierda que era— en el morral de joven sudamericano con la cabeza llena de pájaros y consignas y sueños.

Pero al otro lado no me encontraré con mis dioses, sino con las estatuas de ellos apuntando con sus dedos a un horizonte de edificios grises y monótonos, en un país donde la tristeza había terminado por devastar lo poco que quedaba ahí de vida. Un país para policías y delatores y muertos en vida. Vago por calles iguales, igualitarias, vacías, y me cruzo con fantasmas, con miradas idas. Un vacío se instala en mi pecho, una angustia que todavía no tiene nombre, una duda que empieza a carcomer mis amadas consignas por dentro. Soy un joven sudamericano vagando por el infierno de otros, que se suponía debía ser nuestro paraíso, el paraíso del hombre sobre la tierra.
¿Alguien sabe lo que es perder la fe de golpe, alguien ha visto saltar por el aire, hecho trizas, al dios de su infancia? Tengo 21 años y en la Friedrichstrasse entiendo por primera vez que ese muro que acabo de cruzar no es mi muro, sino el muro de otros.

Quiero llorar, no puedo, entro en el único bar que encuentro en muchas manzanas a la redonda. Desde la barra, dos jóvenes muchachas alemanas de mi edad me miran con curiosidad. Nos comunicaremos con dibujos, palabras en inglés sueltas y mímicas en las pocas horas que tenemos por delante. Me contarán sus vidas en ese “paraíso” fundado en la mentira. Yo soy para ellas la libertad (exótica, lejana, inaccesible), y ellas ya no son para mí la esperanza. Quiero sacarlas de ahí, llevarlas al otro lado del implacable muro. Cae la tarde y debo volver a la frontera. Nos miramos a los ojos.
Nunca tres miradas se cruzaron tanto. Nos hemos comunicado más allá de las palabras. Ellas ya perdieron toda fe. Yo la estoy perdiendo en cada minuto que pasa. ¿Por qué la historia la escriben los que levantan muros y no la gente de mirada limpia, como la de esas dos muchachas que ya no veré nunca más en mi vida?

Pensé mucho en ellas cuando cayó el muro. En esas anónimas que comenzaron a demoler el muro dentro de mí, antes que el otro muro, el exterior, cayera. ¿Cómo se llamaban? ¿Qué fue de sus vidas en estas décadas que nos separan de esa mañana gris de 1982? ¿Qué ha sido de nosotros en todas estas décadas? ¿Cuándo dejamos de ser lo que fuimos, cuándo comienzan los muros a caer y cuál es la hora más silenciosa de todas? ¿Cuántas fronteras quedan por cruzar, y cuántas fes ilusorias perder todavía?

Nota de la Redacción:
Esta columna fue tomada de Diario El Mercurio por considerar que tiene un gran valor didáctico al mostrarnos las feroces diferencias que hay entre las realidades, generalmente muy crudas, y los mundos de fantasía que nos creamos a partir de ideologías y utopías.

jueves, 15 de octubre de 2009

NUEVO ALTO MANDO DE CARABINEROS Y LA MANO DEL GOBIERNO.

Con fecha 29 de septiembre del presente año, los medios de prensa nacionales publicitaron ampliamente el nuevo Alto Mando de Carabineros aprobado por el Gobierno.


En dichos artículos de prensa se destacó que Carabineros cambió a los Jefes de las tres Regiones más importantes del país, como igualmente la novedad fue el traslado del General Inspector Aquiles Blu a la Dirección Nacional de Seguridad y Orden Público.


Lo que omiten los medios de Prensa y no informa el gobierno por razones obvias, es la oscura intervención del Gobierno en todo este proceso de retiros y ascensos en Carabineros.


Si bien es cierto de acuerdo a lo señalado en el artículo 53° de la Ley Orgánica Constitucional de Carabineros, el General Director de Carabineros sólo puede proponer al gobierno su Alto Mando Institucional, en términos generales se han respetado la propuestas de los Generales Directores ya que ello evidencia un respeto a la carrera profesional de destacados oficiales que se distinguen sobre sus pares por sus condiciones profesionales, intelectuales y morales.


Sólo ha existido una excepción en cuanto a la rigurosidad de las propuestas de ascensos en carabineros y ello aconteció en el mando del inefable General Alberto Cienfuegos, ya que tuvo como norma ascender a las últimas antigüedades de varias promociones y llamar a retiro a los Brigadieres Mayores de destacada trayectoria.


En este caso, el actual General Director Eduardo Gordon, Oficial General de destacada trayectoria, reconocido por su carácter Institucionalista y dotes de Caballero, tuvo innumerables problemas para conformar su nuevo Alto Mando dada las presiones políticas que analizaremos pormenorizadamente.


Es evidente la mano del Gobierno en este caso, en especial del Ministro del Interior Don Edmundo Pérez Yoma, que para salvar a su antiguo ayudante en el Ministerio de Defensa, el actual General Inspector Eduardo Muñoz Poblete, desplegó un intenso lobby que tuvo un final feliz, ya que la Presidenta Michelle Bachelet aprobó la sugerencia de su Ministro del Interior en cuanto a mantener en el Alto Mando de Carabineros al General Muñoz Poblete por su cercanía al Gobierno y amistad con el Ministro Pérez Yoma.


Lamentablemente le quebraron la mano al General Director de Carabineros y en subsidio a ello, el Gobierno asintió a que el referido General fuese trasladado a la Dirección General de Logística, su antiguo cargo, sacándolo de la línea de mando operativa que mantenía en la Dirección Nacional de Seguridad y Orden Público sobre todas las Zonas de Carabineros y Unidades Especializadas.
Según altas fuentes de Carabineros la Carrera Profesional del General Muñoz es opaca en cuanto a logros y distinciones profesionales, egresó con la última antigüedad de su curso y dentro de las últimas doce antigüedades de su promoción, durante 25 años de su carrera no tuvo ningún mando destacado en unidades operativas y al momento de su ascenso a General se encontraba a cargo de un modesto Departamento, dependiente de la Dirección del Personal, a cargo del Personal Civil Contratado por Resolución en Carabineros, es decir, sin grandes méritos para el ascenso a General.

Su gran mérito, fue sin duda su cercanía y amistad con el Ministro del Interior Edmundo Pérez, del cual fue su ayudante y que le permitió conocer además a la Presidenta Michelle Bachelet, que por esos años era Asesora del entonces Ministro de Defensa Nacional Edmundo Pérez.



En esta propuesta era evidente y notorio que el General Muñoz sería propuesto para el retiro, en efecto la publicación en la prensa de la orden reservada Nº 1294 del 06 de agosto de 2009, dirigida a todas las reparticiones del país y firmada por el entonces Director Nacional de Seguridad y Orden Público, por un tema de honor profesional ameritaban su llamado a retiro.



(Gentileza del Diario El Mercurio, 16-08-2009)





Efectivamente, al analizar el contenido de dicha orden reservada en cuanto a que sólo los oficiales podían utilizar los equipos de detección de velocidad, presuponía dejar en la más absoluta impunidad a los Parlamentarios y autoridades de Gobierno que infrinjan los límites de velocidad establecidos en la ley de Tránsito, ya que la mayoría de las Tenencias Carretera, incluida la Tenencia Carreteras Peñuelas se encuentran a cargo de Suboficiales Mayores y más aún si en las Comisarías de Provincia sólo se cuenta con uno o dos Tenientes para labores de Fiscalización de la Ley de Tránsito.


Esto sin duda, equivalía a un golpe blanco contra la fiscalización de Carabineros, en especial la del temido juez de hierro de Casablanca y con ello el Gobierno podía quedar tranquilo ya que sus Ministros, Parlamentarios y Subsecretarios podrían correr sin problemas en la Carreteras y aún más tranquilos con el uso de balizas.


Para desgracia del General Muñoz, la poco feliz orden reservada Nº 1294 se filtró a la Prensa, con las consiguientes criticas a tan descriteriada y discriminatoria orden de restringir el uso de los equipos de detección de velocidad y obligó nada menos que al General Director de Carabineros a dar explicaciones a la ciudadanía, para darle una salida honrosa al problema.


Para mayor información de nuestros lectores, a continuación transcribimos la información de prensa relacionada con la corrección del polémico instructivo aprobado y firmado por el General Muñoz y dejado sin efecto por el General Director de Carabineros Eduardo Gordon.



(Gentileza diario La Segunda, 17-08-2009)



Los documentos hablan por si solos, razón tenía el General Gordon con proponer el retiro del General Muñoz, pero pudo más la presión del Gobierno por mantenerlo en funciones que la opinión profesional del jefe máximo de la Policía uniformada.



Este caso es muy similar a lo acontecido con el General Alberto Sinfuegos, al cual los Generales Cordero y Ugarte le solicitaron el retiro, el cual lamentablemente nunca se concretó por el lobby desplegado por el ex Presidente Patricio Alywin quien incluso intervino ante el ex Presidente Ricardo Lagos para promoverlo como General Director de Carabineros con funestas consecuencias para el País y en especial para Carabineros de Chile.

Lamentablemente, la mano del Gobierno también estuvo presente en el retiro de los Generales de Carabineros. En efecto, fue llamado a retiro el Jefe de la Quinta Zona de Carabineros General BOLIVAR SALAZAR RECABAL, Oficial General Profesional e Institucional con Titulo Profesional Universitario de Contador Auditor, con vasta experiencia operativa y administrativa, el cual se hizo conocido por los medios de prensa y ciudadanía por su tenaz defensa de los procedimientos de control de la Ley de Tránsito de sus subalternos, a los Parlamentarios y Autoridades de Gobierno, en especial en los casos que afectaron al Diputado perteneciente al Partido Radical por el distrito de San Antonio, Samuel Venegas, quien circulaba a 173 Km. por Hora en su vehículo con destino al Congreso Nacional, el día 09 de julio a las 10.35 horas, y fue interceptado por dos funcionarios de Carabineros quienes le cursaron la infracción respectiva.


Este Diputado tuvo la desfachatez de ir a reclamar por la infracción cometida, hasta la propia oficina del Jefe de la Quinta Zona de Carabineros, General Bolívar Salazar, quien respaldó el accionar de sus subalternos y no aceptó las explicaciones del Diputado Venegas, quien huyó del lugar dejando en poder de los Carabineros su Licencia de Conducir y documentos del vehículo.


¿Esto es lo que les molesta a los Parlamentarios de la Concertación y Autoridades de Gobierno?


Para mayor información de nuestros lectores adjuntamos información de prensa relacionada con la infracción cursada al Diputado Venegas y su desafortunado reclamo al Jefe de la Quinta Zona de Carabineros.


(Gentileza diario El Líder de San Antonio)

“Miércoles 15 de julio de 2009


Carabineros acusa a diputado Venegas de manejar a 173 kilómetros por hora
Citado para el 28 de julio a las 9 de la mañana al Tribunal de Policía Local de Casablanca, por conducir a 173 kilómetros por hora, quedó el diputado Por San Antonio, Samuel Venegas, quien fue sorprendido -el jueves de la semana pasada- por Carabineros de la Tenencia de Peñuelas durante un control carretero con radar.



De acuerdo con la información conocida ayer por este medio, el hecho ocurrió a las 10.35 horas del 9 de julio, cuando el parlamentario viajaba hacia la costa, en un automóvil color blanco. En ese momento los cabos de Carabineros, Alan Tobar Aros y Andrés Prado Jara, ambos de la Tenencia de Carreteras de Peñuelas realizaban un control rutinario de velocidad, sorprendiendo el rodado del congresista a 173 kilómetros por hora.

REACCIÓN DE VENEGAS

Cuando le informaron al parlamentario que quedaría citado al tribunal, este se habría ofuscado con los funcionarios policiales y continuó la marcha hacia Valparaíso, dejando en poder de los policías no sólo los documentos del vehículo, sino que también su cédula de identidad y la licencia de conducir.



Sin embargo, el parlamentario no se trasladó hacia el Congreso, sino que se dirigió hasta la V Zona de Carabineros, donde se entrevistó con el jefe de dicha repartición, el general Bolívar Salazar, a quien le habría solicitado que dejara sin efecto la infracción, solicitud que el jefe policial no aceptó así como tampoco la explicación que recibió por parte del diputado.


El oficial ordenó remitir la documentación del parlamentario al Congreso Nacional y el parte por el exceso de velocidad al Juzgado de Policía Local de Casablanca.

¡El Colmo de la desfachatez del Honorable Diputado estimados lectores¡

Al parecer al Gobierno no le gustan los Generales con Personalidad y dominio de sus prerrogativas legales y reglamentarias y les agradan los Generales abisagrados y obsecuentes como el General Sinfuegos y el General Muñoz, quienes se alinean incondicionalmente con el Gobierno de Turno para obtener nuevos ascensos y reconocimientos.



Estimados lectores, Carabineros de Chile la institución con la mayor valoración en nuestro país no se merece esto, como tampoco se merece el retiro el General Bolívar Salazar, quien a pesar de los oscuros propósitos de la prensa de Gobierno por vincular a Carabineros de la Quinta Zona con el escándalo de pedofilia en Valparaíso y por ende emporcar la gestión del General Salazar, éste no tiene ninguna responsabilidad de mando en los hechos, ya que son muy anteriores a su llegada al cargo; por tanto su retiro fue groseramente injusto al privar a Carabineros de un General meritorio y capaz y mantener a otros; sólo por sus contactos políticos.



Al igual que en este caso, el General Salazar apoyó a sus subalternos de Casablanca que infraccionaron el vehículo fiscal del Ministro Antonio Viera Gallo, quien portaba una baliza ilegal, por orden del Juez de Policía Local de Casablanca, hecho que desató la ira del Ministro Viera-Gallo y la del Intendente de Valparaíso Iván de la Maza, quienes cuestionaron abiertamente la tarea fiscalizadora del Juez de Policía Local de Casablanca, Mario Cortés, y deslizaron entre líneas criticas al accionar de Carabineros.



Lamentablemente Carabineros de Chile y la ciudadanía de la Quinta Región han perdido a un destacado General que con mesura y acierto supo conducir a sus hombres hacia el cumplimiento del deber a pesar de las presiones de autoridades de Gobierno.

No podíamos dejar pasar otro hecho novedoso, en la conformación del Alto Mando de Carabineros, nos referimos al traslado del Jefe de la Novena Zona de la Araucanía General CRISTIÁN YEVENES REBOLLEDO a la XII Zona Magallanes.



Este destacado General ha tratado por todos los medios de hacer cumplir la ley y el Estado de Derecho en la Novena Región, pero se ha encontrado con innumerables problemas y falta de cooperación de las autoridades regionales y del propio Ministro del Interior quien ha declarado públicamente que no quiere militarizar la zona y es enemigo de la represión.



¿Sr. Ministro eso nos recuerda los tiempos de la Unidad Popular, y ello equivale a tirarles agua y no mojar a nadie? ¿Cómo va a hacer cumplir las órdenes del Ministerio Público y de los Tribunales de la Región? ¿Cómo va a desalojar los predios tomados ilegalmente por los mal llamados comuneros mapuches, que en realidad son delincuentes disfrazados?


Denos la receta Sr. Ministro o Ud. se queda con las monsergas de Socialistas y Comunistas que proponen que devuelvan todas las tierras en litigio a los comuneros mapuches. ¿Ud. devolvería sus fundos a los antiguos comuneros de pueblos autóctonos?



Estaremos atentos a su Respuesta Sr. Ministro.



En este contexto se produjo la muerte de un ocupante ilegal de un predio en la novena región, el fundo San Sebastián, se trata de Jaime Mendoza Collío, en circunstancias que se desarrollaba un operativo policial de desalojo y las fuerzas policiales eran atacadas con armas de fuego por los ocupantes ilegales.



A raíz de lo anterior, el personal policial repelió el ataque conforme a la normativa legal de la legítima defensa, no obstante lo anterior un Cabo 1° del Gope fue detenido y procesado por el delito de Violencias innecesaria, en un muy mal precedente de la Fiscalía Militar de Angol que obligará a los Carabineros a futuro, a proceder sin armamento en futuros desalojos, a pesar de los ataques con armas de fuego que les afecten en los procedimientos de desalojo o de restauración del Orden Público.



Ante estos hechos, el General Yévenes cerró filas con sus subordinados y apoyó el procedimiento policial, invocando el derecho a la legítima defensa del cabo 1° de Carabineros Patricio Jara Muñoz, quien recibió numerosos impactos de perdigones en su casco y chaleco antibalas.



Y Así las cosas, como en un final anunciado, el General Cristián Yévenes es trasladado a la XII Zona de Carabineros; sin duda era una piedra en el zapato para el Gobierno que este meritorio General defendiera a sus subordinados, reivindicara el procedimiento policial y en especial le diera su apoyo al Cabo 1° Jara, quien se encuentra injustamente procesado por defender su vida en un procedimiento policial, no obstante las precisas disposiciones legales y reglamentarias que avalan el uso de las armas de fuego por parte del Personal de Carabineros.



Es de esperar que el nuevo Jefe de Zona designado, el General Herón Negrón Schlotterbach emule a su antecesor y no deje en la indefensión a sus subordinados, aunque lo trasladen o llamen a retiro.



(Gentileza de EMOL, parte de la Interpelación al Ministro del Interior)

Minuto: Ministro del Interior es interpelado por conflicto mapuche (finalizado)
El Mercurio Online
Martes 18 de Agosto de 2009 18:15

VALPARAISO.- Por sexta vez un ministro del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet se presenta ante la Cámara de Diputados para ser interpelado. Este martes es el jefe de gabinete, Edmundo Pérez Yoma, quien debe responder a las preguntas de la Alianza.

La intención del diputado Cristián Monckeberg (RN) es interrogar al ministro del Interior por el manejo del conflicto mapuche y también por otros asuntos que inquietan a la oposición, como la intervención electoral del Gobierno y la seguridad pública.

18:13.- Al término de la sesión Pérez Yoma recibe el apoyo del ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, y de la ministra vocero de Gobierno Carolina Tohá.

18:12.-Me voy con la sensación de que este no ha sido un día feliz para el pueblo mapuche, dijo Pérez Yoma antes de que el presidente de la Cámara, Rodrigo Álvarez diera por levantada la sesión.

18:11.- Pérez Yoma precisó que no toda la Araucanía está incendiada, sino que se trata de pequeños focos que se están combatiendo y dijo que no se puede seguir pidiendo más represión y militarización, sino que diálogo, para entregarles a los mapuches lo que es necesario.

18:09.- Al cierre el ministro dijo que "es lamentable lo que ha pasado aquí, porque no avanzamos". Indicó que se trata de "un problema que tenemos que resolver entre todos".

18:07.- "A las comunidades pacíficas no les queda otra que volverse violentas para conseguir tierras. Si seguimos así, la Araucanía va a desaparecer", dijo García y pidió que "pare la violencia".

18:06.- René Manuel García (RN) dijo que la Araucanía no ganó nada con la interpelación y precisó que "lo que queremos ministro es tranquilidad en la región, mejores condiciones para los mapuches y sacarlos de la pobreza". El diputado dijo que es importante llegar al fondo del tema y descubrir quién está detrás de la violencia en la región.

Estimados lectores, Carabineros de Chile es una Institución fundamental de la República y requiere del apoyo de la Ciudadanía y de todos los poderes del Estado para cumplir eficientemente su Misión Constitucional y Legal.



Por ello rechazamos la mezquina intromisión del poder político en Carabineros, promoviendo a Oficiales con escasos méritos en desmedro de los más capaces, ello derivará en la desmoralización de aquellos Oficiales Institucionales que creen en la meritocracia y no en los contactos políticos para ser promovidos y los únicos ganadores serán los delincuentes a los cuales se les hará más fácil su tarea..



Sin duda, que la estrategia del Gobierno es colocar en los puestos claves a Oficiales Generales obsecuentes e incondicionales, que sirvan a sus oscuros propósitos de controlar todo el aparato estatal.



Carabineros de Chile ya vivió una amarga experiencia de intromisión política con la designación del General Alberto Cienfuegos el año 2001, como General Director de Carabineros; ello se puede retratar con la actuación de Cienfuegos en el desalojo de la Sede del Partido Comunista, en el centro de Santiago, oportunidad en la cual se abrazó con la Compañera Gladys Marín y dispuso que dejarán en libertad a todos los detenidos, militantes del Partido Comunista, no obstante que 22 Carabineros habían resultado lesionados en el procedimiento de desalojo ordenado por un Tribunal Competente, dos de ellos de gravedad y uno incluso debió tramitar su retiro absoluto por estar afectado de una imposibilidad física otorgándosele una invalidez de segundo grado.


Hasta el día de hoy, no existe ninguna persona acusada o procesada por maltrato de obra a Carabineros con resultado de lesiones graves, a pesar de que los ocupantes de dicha sede fueron incluso filmados por medios Televisivos y por tanto era muy fácil identificarlos.



Afortunadamente en los últimos años, Carabineros de Chile ha sido Comandado por brillantes Oficiales Generales, el General José Bernales Ramírez (QEPD) que heredó la pesada mochila de su antecesor el General Cienfuegos y el actual General Director Eduardo Gordon, continuador de la obra de su antecesor, Generales apolíticos e institucionales que le han dado continuidad a la doctrina y tradiciones de Carabineros alejándola de las nefastas influencias políticas-.partidistas; lo anterior sin restarle méritos a los Generales Cordero y Ugarte que dieron ejemplo de vocación de servicio público y entrega a sus conciudadanos.



Es de esperar que los Parlamentarios de la Coalición por el Cambio tomen nota de estos hechos narrados y requieran del Gobierno el apoyo a la Institución de Carabineros de Chile, en la noble tarea de mantener el Orden y Seguridad Pública en todo el territorio de la República, una demanda cada vez más creciente en nuestro querido Chile.



Nota de la Redacción: Este reporte fue realizado con informaciones de fuentes abiertas, medios públicos de difusión, y antecedentes recabados en la Web de Carabineros de Chile.

(Las fotos de Diarios pueden ampliarse para mejor revisar sus textos, para ello haga doble clik sobre ellas).

martes, 13 de octubre de 2009

¿Qué le pasa a Frei?....

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¿Qué le pasa a Frei?
PILAR MOLINA A.
En el comando inauguraron una nueva estrategia comunicacional hace unos 10 días, que partió con la gira de Eduardo Frei al norte, explican. Dicen que ese hombre en terreno, relajado y propositivo es el que se continuará viendo. Los parlamentarios, como ocurrió esta semana, se harán cargo de seguir enrostrándole al adversario sus contradicciones como político y empresario, el flanco donde el candidato DC se siente más libre.

Pero el nuevo anhelo aún no es suficiente para borrar la imagen más hosca del candidato, que la semana pasada llamó a parar "el griterío" y se enojó en el debate radial.

Muchos se preguntan qué le pasa, por qué anda irritado por la vida, y las respuestas corren por cuenta de personas partícipes o cercanas a su campaña.

Su posición no es cómoda, coinciden. Esta semana sufrió un golpe brutal de la mano de los patriarcas DC Patricio Aylwin y Gabriel Valdés, quienes le criticaron que aventurara conflictos sociales si en diciembre gana Sebastián Piñera. El ex Presidente calificó su visión de "catastrófica" y el ex canciller consideró "injusta" la frase, viendo el porvenir "muy difícil para cualquiera de los dos que gane".

Un congresista explica que sin concertarse salieron a respaldar al candidato, porque no podían abrir una nueva fisura señalando que era inoportuno plantear el tema de la gobernabilidad ahora.

Menos cuando había que contener el hecho de que una vez más Marco Enríquez-Ominami se alió con el abanderado de RN para acusarlo de recurrir "a una campaña del terror", comparándolo con el general Pinochet.

El 2-1 en contra
Aseguran que muchos electores de Marco reparan que su candidato esté en "colusión" con el de la Alianza. Pero esa pseudocomplicidad, admiten, igual daña a Frei en esta guerra comunicacional que han montado, donde hacen una caricatura del candidato DC, dejándolo de anticuado, duro o "amargado", como le espetó esta semana el abanderado de la Alianza.

Frei no ha señalado nada nuevo, sino que algo bastante obvio -defienden sus partidarios-, previendo problemas sociales si triunfa Piñera. Pero imponen sus acusaciones y se hacen las víctimas, cuando sus ataques incluso han sido mucho más duros, y reforzados ahora por sus esposas. Añaden las fuentes que esta vez lo acusan de una guerra sucia que no existe, amparándose en una cierta gestualidad de Frei que no lo favorece.

Tampoco relaja al candidato DC protagonizar la campaña más difícil para la Concertación en sus 20 años. La primera, describen, en que su abanderado no tendrá más votos en la primera vuelta y en que otro ex miembro del conglomerado le pisa los talones, lo cual le abrió un conflicto inédito con los parlamentarios, que no quieren cerrarse a aparecer en una foto con el DC porque quieren los votos de ambos lados.

Cómo no va a sentirse solo si Frei tiene que manejarse con los "descolgados" mientras le pegan los candidatos oficialistas, como Fulvio Rossi esta semana. Y tiene que sacarse fotos con los presidentes de los partidos que reclaman inclusión, y eso es considerado por estrategas del comando como "dos pasos para adelante y tres para atrás", como señaló el director de comunicaciones, Pablo Halpern.

El comando sin líder
Eduardo Frei Ruiz-Tagle está muy presionado -prosigue un analista del sector- porque en la encuesta del Centro de Estudios Públicos de noviembre no puede aparecer a una distancia de Marco que esté dentro del margen de error y tampoco puede enfrentar la segunda vuelta 10 puntos debajo de Piñera, porque la diferencia parecería irremontable.

El candidato está forzado, por eso, a un discurso de más Estado y más Estado y cargar a su adversario con un sesgo antiempresarial, aunque contradiga la lógica de lo que fue su propio gobierno, para procurar atraer a la tajada oficialista más de izquierda que se supone que se fue con Marco.

Uno de sus estrategas cuenta que por eso están procurando apelar a los temas de ese sector (visita a El Tatio, pronunciamientos sobre el sida, derechos femeninos y sindicales), aunque tampoco haya seguridad de volver a esos electores al redil oficialista.

Pero un punto neurálgico de la incomodidad del candidato concertacionista -concuerdan sus cercanos- es su comando. Es una debilidad que no aparezca liderado por nadie, aunque ello responda a la propia decisión del candidato de no tener un jefe de campaña y que los que están en primera línea se reporten directamente con él.

Cada vez que hay crisis entran nuevos coordinadores o encargados del comando -Velasco, Bowen, Burgos, Narváez, Pizarro-, pero después parecen diluirse en la dispersión de roles, relata un diputado. Al final da igual, prosigue la fuente, y en La Moneda confiesan problemas de interlocución cuando quieren proponer alguna actividad conjunta.

Frei anda enojado también -sostienen- porque no ha logrado construir un círculo de confianza y se siente solo.

Tiene problemas con los partidos, con el comando, tampoco confía en Océanos Azules, cuyas propuestas, que le entregaron el 10 de agosto, no se ha atrevido a subir a internet por temor a quedar amarrado, aseguran.

Un tema adicional de complejidad es que por más que suba la popularidad de la Presidenta Bachelet, no hay rebalse a su candidato. Algunos creen que verlos juntos incluso disminuye a Frei.
Lo explica un estratega: lo que pasa es que nuestro candidato no encarna los atributos de cercanía, empatía y liderazgo desde la contención de Bachelet, sino que rasgos más parecidos a los de Lagos -autoritario, masculino, distante- que deslucen en el contraste con ella.

El factor Bachelet, rematan, no sólo lo está dañando a él, sino que a todos, menos a Marco, quien con un estilo parecido se autoproclama su continuador.

Es posible que la Presidenta tenga que emplear su popularidad en apuntalar al candidato oficialista, para que la coalición no le haga un mal juicio histórico. Pero muchos se preguntan con quién sería posible enderezar el rumbo a estas alturas -¿el ministro de Hacienda, Andrés Velasco?- y que además esté disponible para el desafío.

Océanos Azules: La estrategia negativa hizo crisis
Distintos personeros coinciden con que dentro del comando no hay "halcones ni palomas" frente a la estrategia de seguir cuestionando a Piñera en su contradicción entre el sombrero empresarial y el político que sí tiene resuelta Frei. Empezaron con el Banco de Talca, y aunque la acusación fue débil, sí tienen una buena evaluación del capítulo en que el DC lo acusó de usar información privilegiada en el debate presidencial de TV. Según nuestras encuestas -sostienen en el comando- allí hubo dos perdedores, Piñera y el capítulo chileno de Transparencia Internacional (cuestionada por la falta de rigurosidad del informe y su manejo), pero esta entidad no es candidato a la presidencia y el empresario sí.

Confirman que el comando seguirá con esta estrategia, a la cual se plegó esta semana la petición de conformar una comisión investigadora para reponer el tema de la compra de acciones de Lan por parte de Piñera a través de la SVS, que sí pueden fiscalizar los diputados
.
Todos defienden que eso no es campaña sucia. Aseguran que en Chile no se conoce el real significado de ese concepto, que no es revisar la trayectoria del candidato, sino que un grupo de abogados escarbe en cosas que no son públicas y las divulgue con fines electorales.

Pero aquí es donde entra otro factor disidente, Océanos Azules, donde dicen tener una cuenta por cobrar porque opinan que la campaña negativa es la que tiene estancado a su candidato: nosotros -cuentan- tomamos un candidato con un 1% y lo entregamos en marzo con un 23% con identidad clara, propositivo, sin pelear con nadie. Lo retomaron los estrategas, Halpern, Eugenio Tironi y después se sumaron parlamentarios como Juan Carlos Latorre y Jorge Pizarro y empezaron los combos, contra Piñera y también contra Marco.

Lo criticaron públicamente y están dispuestos a volver a salir al ring a reparar la campaña negativa y el marketing político, como lo denominan en Océanos Azules. En este grupo programático relatan que ellos advirtieron en marzo que la manera de invitar a votar por una Concertación desgastada era construir una identidad, con un programa con mayores componentes de izquierda, que justifique la invitación a votar por Frei.

Admiten, sin embargo, que por primera vez ven en el comando un intento de darle "relato" a la campaña y de hacerla más propositiva. Ha habido acercamientos entre Guillermo Pickering y Juan Pablo Hermosilla con Halpern y Tironi que se están haciendo cargo del clamor retomar las ideas y levantar un proyecto autocrítico en vez de seguir apuntando a los oponentes

(Tomado de Diario El Mercurio)

jueves, 8 de octubre de 2009

Temas importantes, cuatro comentarios de lujo



Un nuevo Sí, un nuevo No,
por Gonzalo Rojas.

En un país tan propenso a los cotidianos grises, resulta curioso que hayamos tenido un 5 de octubre, y antes, un 11 de septiembre.

Encrucijadas, bifurcaciones.

No tiene nada de malo, porque binaria es la vida humana; y por eso mismo, la aventura de Chile seguirá planteándose así.

Poco antes de su muerte, Jaime Eyzaguirre veía venir, a mediados de los años 60, el todo o nada: “Ya se agolpa el instante de la definición o de la muerte”, escribía en “Hispanoamérica del dolor”. Y el momento llegó.

Pero ¿eso era todo? ¿Ya pasó? ¿Agotaron el 11 y el 5 la capacidad de definirnos o está presente aún el desafío? “La brega larga y dramática”, en palabras del mismo Eyzaguirre, ese “porvenir abierto”… ¿siguen ahí?

Sin duda. Pero los grises se esfuerzan por volver a ocultar hoy lo que todos sabemos que el país lleva dentro: una gran definición pendiente, un nuevo Sí o un nuevo No. Y esto sucede en plena campaña electoral, cuando las alternativas más centrales de la existencia humana podrían estar presentes, para que todo ciudadano diga Sí o diga No.

Cada uno en su estilo, dos chilenos pensantes se han encargado de recordarlo en estas mismas páginas.

Carlos Peña, molesto con toda razón de que la autonomía personal, cuestión fundamental, hubiese quedado fuera del debate televisado. Y Felipe Cubillos, quejándose de la grave ausencia de la libertad como tema central en el discurso y en los programas de los cuatro candidatos.

Autonomía personal, libertad. ¿Qué somos? ¿Qué nos mejora o empeora? ¿Vivimos sólo para el acá o también anhelamos el misterio?

Y éstas no son preguntas de escritorio, ni de libro, ni de pura conciencia, ni del ámbito de lo sagrado. Son el porvenir abierto del que hablaba Eyzaguirre y, por eso mismo, trascienden toda contienda electoral. Son las interrogantes que a veces logran salir a flote, ya que a borbotones luchan desde el interior por un lugar visible y reconocido.

Porque en muchos chilenos hay —partamos por el comienzo y así suscitaremos de inmediato la tesis contraria— un Sí a la vida desde la concepción a la muerte natural, un Sí al derecho de los padres como primeros educadores, un Sí a la dignidad del cuerpo, un Sí a la libre expresión pública de la propia fe, un Sí a la unidad de la familia, un Sí a la legítima propiedad, un Sí al trabajo que enaltece, un Sí a la naturaleza al servicio de la persona, un Sí a la honradez y a la palabra empeñada.

Algunas de sus afirmaciones vienen de atrás —son también un Sí a la tradición—, pero la formulación es nueva, porque ha debido nuclearse. Antes, contaminada con otros elementos (de sangre, de pesos, de influencia), se autodenominaba la Derecha. Pero eso hoy ya no corre.

Otro grupo de compatriotas le dice que No al embrión como ser humano, afirma que No existe la diferenciación en sólo dos sexos, cree que No debe haber signos de la tradición cristiana en el país, niega el derecho de defender proporcionadamente la propiedad amenazada, dice que No a la iniciativa privada en educación, No acepta la presencia humana en las profundidades de su ecología, niega la fidelidad en los compromisos, y cierra sus negativas rechazando que sus posturas sean erróneas por ser contrarias a las costumbres nacionales. Nada de tradiciones…

Ya no es la Izquierda de antes; esa es otra, presente todavía en carcamales de rojo, pero negada también por este nuevo No.

Y así estamos, frente a otra encrucijada, ante una nueva bifurcación.

Porque cuando pase todo esto de la primera y la segunda vuelta, seguirá pendiente, se nos vendrá encima, la vuelta final. Un nuevo Sí o un nuevo No.

“Se nos debe en justicia la luz por el dolor; y el dolor se hará estrella”, concluía Eyzaguirre.

Los mapuches y el neorracismo marxista,
por Víctor Farías. (*)

Una de las obras literarias más relevantes del fascismo nazi es la novela de Hans Grimm Un pueblo sin espacio. Ella realzaba los dos mitos centrales del Tercer Reich: la sangre y el suelo como los elementos fundamentales del así llamado pueblo. Con ello se pretendía reemplazar el concepto ilustrado de sociedad por el mito de una «comunidad de raza». La pretensión estaba unida visceralmente a la expansión violenta para obligar a los otros «pueblos» a aceptar la expansión. La aventura, que tenía pretensiones globales, terminó mal para todos y fueron 50 millones sus víctimas.


El marxismo totalitario que emergió de esa hecatombe no se fundó en mitos, sino en conceptos. Equivocados, pero racionales. Su colapso total dejó a los marxistas huérfanos de un sistema racional coherente y también de una base social. El proletariado no puede ya entusiasmarse con un sistema no viable y comenzó planetariamente a reconocer las ventajas de la economía de mercado. Los marxistas, que ven en la violencia el primer principio histórico, buscaron sus tropas en otro lugar.

Con oportunismo, no sólo descubrieron a los «indígenas» como la nueva tropa agitatoria: reemplazaron el concepto de «clase» por el de «etnia» y «pueblos originarios», de clara procedencia racista y nazi. Karl Marx había saludado en su época la conquista española de América porque gracias a ella los esclavos iban a transformarse en vasallos, la condición para devenir «proletarios».

El Siglo, órgano del Partido Comunista, proclamaba en su portada hace algunas semanas la lucha armada de los mapuches como “la lucha de un Pueblo-Nación”, esto es, la guerra de una «etnia» que sólo puede entenderse a partir del mito racial. Así hoy, particularmente en Europa y Latinoamérica, en maridaje con los ecologistas radicales, los neonazis y los indigenistas, los marxistas han vendido la esencia de su doctrina por bastante menos que 30 monedas. Buscan crear en la Araucanía una «zona liberada» como las de las FARC, la ETA, los zapatistas, para iniciar desde este «foco» una lucha que remezca el Estado.

Hace unos meses llegó la noticia de que en EE.UU. un conglomerado de varias «tribus» había logrado reunir un capital de US$1.500 millones y con él adquirieron una red hotelera. Nunca se les va a ocurrir incendiar California. Esos americanos nunca tuvieron «derechos especiales» por su «etnia». Sólo hicieron uso racional y diligente de los derechos que una sociedad libre debe garantizar por igual a todos sus ciudadanos.

(*)Víctor Farias es historiador, con altos estudios filosóficos, que ha estudiado en profundidad los documentos que la Alemania Comunista mantuvo silenciados durante su dictadura, autor de innumerables libros que desnudan en actuar de los “rojos” en nuestro país y el mundo, hoy ejerce la docencia en la Universidad Andrés Bello.


Angeles y diablitos,
por José Ramón Valente.
Hace exactamente cuatro años, en medio de la anterior campaña presidencial, se presagiaba que uno de los inconvenientes de un posible gobierno de Michelle Bachelet sería la dificultad que enfrentaría la Presidenta para administrar los conflictos que inevitablemente surgirían como consecuencia de una Concertación que no tenía una sola alma, sino dos claramente antagónicas.
Una de las corrientes al interior de la Concertación, que podríamos llamar los socialistas conservadores, ejercía presión para que el futuro gobierno de Bachelet retomara sin complejos el ideario socialista tradicional, el de las décadas de los ’50 y ’60 del siglo pasado. Esto es más Estado, más regulaciones, más intervención y dirigismo en las decisiones económicas del sector privado. Qué sectores hay que favorecer, cuáles hay que desincentivar, qué carreras deben estudiar los chilenos y para cuáles ya hay demasiados. Estos socialistas creen que la importancia de los equilibrios macroeconómicos (Ej.: inflación baja, gasto público controlado) es una invención de los economista neoliberales y que la principal labor del gobierno debe ser repartir la riqueza existente y no promover la creación de nueva riqueza.

La otra alma de la Concertación, que podríamos llamar progresista, no comparte las ideas económicas de los socialistas conservadores. El evidente fracaso de las políticas económicas socialistas aplicadas por los gobiernos del bloque soviético en la posguerra y hasta fines de los ‘80 y por los gobiernos populistas latinoamericanos, más o menos en el mismo período, convirtió a estos socialistas renovados en férreos defensores de los equilibrios macroeconómicos, los hizo suspicaces de los beneficios de las empresas públicas y los transformó en paladines de los mercados competitivos y abiertos al comercio internacional. De hecho, en materia económica los socialistas progresistas están más cerca de los planteamientos de la centroderecha que de los socialistas conservadores.

Los economistas progresistas se diferencian de los economistas liberales básicamente en que los primeros tienen mayor confianza en la capacidad del Estado para encontrar una vía más corta, un atajo, para disminuir las brechas de distribución del ingreso y las desigualdades, y están dispuestos a sacrificar en eficiencia y crecimiento económico para probar sus convicciones. Mientras que los economistas liberares creen que se puede obtener el mismo resultado asignando al Estado el importante rol de nivelar a los ciudadanos más vulnerables para que puedan participar de las oportunidades de progreso que les brinda una economía pujante, creadora de empleos y de alto crecimiento. Un verdadero matiz de diferencia comparado con el abismo que los separa de las creencias de los socialistas conservadores.

Michelle Bachelet fue finalmente electa Presidenta y las predicciones respecto de las pugnas al interior de su gobierno de las dos almas antagónicas de la Concertación se hicieron evidentes a corto andar. El ministro de Hacienda, perteneciente al grupo de los que hemos denominado progresistas, encontró mayor oposición a sus propuestas al interior de la coalición de gobierno, mayoritariamente conformada por socialistas conservadores (de diversos partidos), que entre los parlamentarios de oposición. Al punto que el símbolo más visible y concreto de la pugna entre las dos visiones del mundo y de la economía al interior del gobierno fueron las disputas entre el ministro Velasco y el entonces titular de la cartera de Trabajo, Osvaldo Andrade.

Desde mi punto de vista, Andrés Velasco se transformó en el “ángel bueno” que susurraba al oído de la Presidenta que debía ahorrar para los tiempos de vacas flacas y avanzar en reformas modernizadoras como la flexibilización del mercado del trabajo, mientras el ministro del Trabajo era el “diablito” que le recordaba que el mercado es cruel y que los empresarios son malos por naturaleza. Que la solución no pasaba por más flexibilidad del mercado del trabajo, sino que por leyes, regulaciones y fiscalizaciones que aumentaran por decreto los beneficios de los trabajadores.
Los primeros años de gobierno transcurrieron sin que la Presidenta inclinara claramente la balanza hacia alguno de sus ángeles. Pero luego vino la crisis internacional y las recetas del “angelito” Velasco le permitieron a Michelle Bachelet más que duplicar su popularidad entre los chilenos, debido a lo cual al “diablito” Andrade no le quedó mas alternativa que resignarse a abandonar el gobierno.

Insólitamente, la Concertación en vez de cerrar filas con los ganadores, ungió como candidato a suceder a Bachelet a Eduardo Frei, que tiene como plataforma electoral en materia económica postulados similares a los de los socialistas conservadores, o sea, los perdedores. El compromiso del candidato oficialista con dichos postulados es tan profundo que, cual ave fénix, el ex ministro Andrade aparece nuevamente hoy como uno de los principales asesores en materia laboral del comando de Frei y una reforma laboral inspirada en las creencias de Andrade es publicitada en las radios del país con bombos y platillos como uno de los proyectos estrella de un futuro gobierno del senador Frei.

Hoy muchos en la Concertación y en los medios se preguntan por qué Frei no logra captar la popularidad de la Presidenta Bachelet. Quizás la lectura de estas líneas los pueda orientar en la búsqueda de la respuesta. Lo cierto es que a la gente no hay que tomarla por tonta. Como dice el refrán popular, no se puede estar a la vez con Dios y con el Diablo. O como dice un amigo mío, una cosa es ser respetuoso de todas las ideas, y otra muy distinta es estar de acuerdo con todas ellas.




¿Qué esperar del Ministerio Público?,
por Rodrigo Delaveau. (*)

A medida que las sociedades se desarrollan, también lo hacen sus instituciones. Pero, en oportunidades, la especialización de sus funciones termina por desorientar a las personas: no es poco común que los ciudadanos pidan “arreglar las calles” a los parlamentarios, o “mejorar las leyes” a los alcaldes. De igual forma, ante delitos de gran impacto público, las personas no saben qué exigir a las policías, abogados y jueces. El Ministerio Público no escapa a esta realidad, sobre todo considerando su corta trayectoria institucional.

En términos sencillos, se trata de un organismo autónomo, cuyo objeto es dirigir en forma exclusiva la investigación de los delitos, de los eventuales responsables, y ejercer acciones penales cuando corresponda, pudiendo adoptar medidas para proteger a las víctimas. Para este efecto, debe impartir órdenes directas a las policías, pero si tales actos privan a las personas del ejercicio de sus derechos constitucionales, debe requerir siempre de autorización judicial previa. Este esquema asegura —de algún modo— la transparencia de la investigación y la independencia del juzgador, elementos ausentes en el antiguo sistema y un valor a resguardar.

Sin embargo, existen aún resabios del sistema inquisitivo en el que no se cumple con estos estándares. El primero se refiere a la institución de los ministros en visita —figura en extinción— donde un juez designado con posterioridad a la comisión del delito debe fallar sobre lo que ya investigó, con mayor riesgo de discrecionalidad. Otro caso similar, pero por razones muy distintas, es la institucionalidad del Fiscal Nacional Económico, ya que carece de la independencia política que debiera tener alguien dotado recientemente de facultades muy similares a las del Ministerio Público, pero sin los mecanismos de resguardo que sus potestades exigen. Finalmente, la justicia militar no cuenta con un órgano que lleve a cabo las investigaciones equivalente al Ministerio Público, siendo ésta una tarea pendiente de la institucionalidad chilena.

Así, todos los órganos encargados de investigar delitos deben equipararse al estándar fijado para el Ministerio Público, como corresponde en un Estado de Derecho moderno y democrático, de modo que gocen de la debida independencia. Esta también exige, de parte del propio Ministerio Público, avanzar en su relación con la comunidad. Por esa razón, no es extraño imaginar que en un futuro los fiscales regionales puedan ser electos en su zona respectiva, de modo que sea ésta la que escoja la manera en que se desarrolle el combate a la delincuencia en su localidad.

(*) Director del programa de Justicia del Instituto Libertad y Desarrollo.

martes, 6 de octubre de 2009

Dos comentarios de lujo....


Huella ecológica: surge el ciudadano responsable,
por Karin Ebensperger.

Hace 40 años, Milton Friedman escribió que la principala responsabilidad moral de una empresa es aumentar sus ganancias, porque así crece la economía beneficiando a todos. Soy muy partidaria de la economía de mercado, y comparto con Von Hayek y Adam Smith que los individuos son el motor del desarrollo y el Estado debe ser subsidiario, pequeño y eficiente. Pero la frase de Friedman nunca me ha gustado. La encuentro soberbia e implacable. Y se ha prestado para desprestigiar injustamente a esforzados empresarios. Esa frase de Friedman llevada al extremo permite que surjan los Madoff, los usureros en Wall Street y los abusadores que se coluden y desvirtúan la economía basada en la libertad.

Hoy ya no se discute que la responsabilidad social debe ser parte de la ecuación y que, además, es rentable. Las personas crecientemente están eligiendo productos e inversiones asociados a una elaboración responsable con el entorno humano y medioambiental. Estamos asistiendo a un lento cambio de estilo de vida, que probablemente va a ser muy significativo cuando sea observado con perspectiva histórica. Se trata del surgimiento del consumidor responsable, y de la medición de nuestra huella de carbono. Todo producto humano, sea un chocolate o un tractor, tiene un impacto sobre el medio ambiente, el que se mide según la forma en que fue producido, el tipo de energía empleada en su desarrollo y transporte, la cantidad de agua ocupada, y los desechos y emisiones contaminantes asociados a él.

Es un asunto que está modificando en forma muy sutil las actitudes personales, y va a tener un enorme efecto en las estructuras económicas, en la política y en la sociedad. Tendremos que empezar a entender conceptos como la "hectárea global", que es la unidad para medir la "cantidad de planeta" necesaria para regenerar lo consumido por una persona. Es la huella de carbono personal.

El consumo responsable es más que una moda, es una necesidad, y va a llegar a ser un asunto ético, porque ya nadie podrá argumentar ignorancia en relación con su propia huella de carbono. La tendencia en la educación de los niños, sobre todo en países que en esto llevan la delantera como los nórdicos, es ir integrando una cultura de consumo responsable y solidaria, y patrones de conducta para una vida sustentable.

La crisis económica ha traído la polémica sobre aumentar el Estado, cuando lo que interesa es su eficiencia, la que por definición es sin grasa y sin exceso de burócratas.

Pero ésa es una discusión de los políticos. Lo cierto es que una vez más la sociedad civil, es decir, todos los que no están en el Estado, son los que realmente van cambiando las cosas para mejor. Es el equilibrio natural, la sabiduría popular por así llamarla, que reacciona para bien y busca soluciones espontáneas. Esa sociedad civil les está exigiendo al Estado, a los políticos y a las empresas cuidar a las personas y al medio ambiente.


La pesadilla de Bolívar,
por Roberto Ampuero.

¿No será que América Latina ya no existe?, pregunta el destacado novelista mexicano Jorge Volpi en su reciente ensayo sobre la región, titulado “El insomnio de Bolívar”, que pronto arribará a Chile.

A juicio del escritor, con quien estuve recientemente en Colombia, los signos de descomposición de lo que hace 200 años constituyó el sueño de Simón Bolívar son alarmantes. “Todo aquello que alguna vez caracterizó a la región, que la hizo homogénea y reconocible, se esfuma de forma irreparable”, puntualiza en su libro. Agrega que las principales características de América Latina prácticamente desaparecieron en estos años: las dictaduras (con la excepción cubana), las guerrillas (con la excepción colombiana), el realismo mágico y el exotismo forzoso, y, además, el mundo nos ignora por completo después de los ataques terroristas del 2001.

Volpi se plantea qué habría que hacer para volver a “ser alguien” en el planeta, y no halla respuesta. América Latina habría caído en un círculo vicioso: pasó del fin de las dictaduras o regímenes autoritarios a una “penosa... transición a la democracia”, después al desencanto generalizado que causan “democracias imaginarias”, y posteriormente a la “parálisis, preservación de la injusticia, resurrección de los mismos políticos de siempre, más desencanto y, en un punto extremo, indiferencia”, un caldo de cultivo ideal para el surgimiento del populismo y “caudillos democráticos” como Chávez, Uribe, Morales, Correa u Ortega, que hoy se presentan como salvadores de sus respectivas patrias.

Sostiene el autor que “nada de lo que distinguió a América Latina en el siglo XX queda en pie” y que lo único que los latinoamericanos compartimos hoy en forma exclusiva es “la lengua, las tradiciones católicas, el derecho romano, unas cuantas costumbres de incierto origen indígena o africano, y el recelo, ahora transformado en chistes y gracejadas, hacia España y Estados Unidos”. Para Volpi, en la región no existen democracias reales, sino imaginarias, imperan desigualdades sociales extremas, las repúblicas son fallidas, los partidos están desprestigiados por la corrupción, un puñado de empresarios controla las economías, y las izquierdas tampoco logran desde el poder mejorar la situación de la gente.

El libro recuerda que 10 por ciento de la población latinoamericana vive fuera de su lugar de origen, lo que en México se eleva a 20 por ciento y en República Dominicana a 30 por ciento, un exilio sin parangón. A su juicio, México ya no forma parte de América Latina, sino de América del Norte, junto a EE.UU. y Canadá, y el sur caerá en la órbita brasileña.

Pese a que comparto casi todos los planteamientos del libro, el que me causa insomnio es el de la necesidad de borrar la frontera entre Estados Unidos y México para garantizar una prosperidad generalizada. Me temo que una medida semejante causaría el colapso de la superpotencia y su transformación en Tercer Mundo. Y sospecho que con ello nuestra región sería la gran perdedora: moriría su sueño migratorio, los políticos latinoamericanos no tendrían a quién culpar de todos los males, y desaparecería el territorio desde el cual se envían cada año multimillonarias remesas que alivian la vida de los más pobres y apuntalan nuestras economías.

Con maestría, Volpi sugiere que el sueño de Bolívar se convirtió en pesadilla.

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