jueves, 18 de diciembre de 2008

Tres comentarios de envergadura

El resultado fue la paz

Karin Ebensperger

En Palermo Chico, pleno corazón de Buenos Aires, está la Embajada de Chile, en la calle Tagle, entre Avenida del Libertador y Figueroa Algorta. Junto a ella, la plaza República de Chile con sus viejos y frondosos árboles forma parte de las enormes áreas verdes de Palermo y Parque 3 de Febrero, creado por Sarmiento y basado en Hyde Park y el Bois de Boulogne. Cerca del monumento a San Martín está el de Bernardo O'Higgins, la placa para el general Juan Mackenna y el busto a José Victorino Lastarria; y en el rincón de los poetas, los de Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

La Embajada de Chile en Buenos Aires es un oasis de paz. El señorial y moderno edificio de los arquitectos Juan Echenique y José Cruz es todo un símbolo en la capital argentina, un referente arquitectónico, un orgullo para ambos países. Porque simboliza una relación muy importante y delicada, tal como son las delgadas láminas de cristal que separan al edificio del parque más emblemático de Argentina.

Parece increíble recordar que hace tres décadas fue necesaria la mediación del Papa Juan Pablo II para impedir la guerra. Había concluido el juicio del Canal Beagle y, según la sentencia internacional, se confirmaba la soberanía chilena sobre todas las islas al sur de ese canal, tal como lo establecía el Tratado de Límites de 1881. Faltaba sólo acordar la delimitación marítima. Pero Argentina declaró "Insanablemente Nulo" el Laudo Arbitral. Tanto Chile como la Corte Arbitral rechazaron esa actitud.

Lo que siguió nos llevó al límite del conflicto: ciudades argentinas sometidas a oscurecimientos, discursos ultranacionalistas, soldados en la frontera en posición de ataque, incursiones con buques de guerra en aguas chilenas. Chile empleó todos los recursos posibles para lograr un entendimiento que frenara la inminente guerra. La invasión argentina sería el 22 de diciembre, a las 22:00 horas.

Una gran tormenta en el Mar de Drake detuvo a la flota trasandina...y la historia dio un giro. El Papa alcanzó a enviar al Cardenal Antonio Samoré, quien habló con las autoridades de los dos países. La mediación papal fue aceptada el 23 de diciembre.

Tras un largo y angustioso proceso, se logró el Tratado de Paz y Amistad de 1984.

Al conmemorarse los 30 años de la petición de la mediación papal, la Presidenta argentina quiso restar valor a la actitud del gobierno militar chileno de la época, que propició y firmó el Tratado de Paz.

Su marido y entonces gobernador Néstor Kirchner se opuso al acuerdo. Pero el Tratado, y sobre todo la paz, prevalecen.

Como la Embajada chilena en Buenos Aires, con sus frágiles paredes de vidrio, el Tratado es un delicado pero potente símbolo, un referente de paz que debe guiar con sus buenos propósitos a generaciones futuras.

¿Alma bella o alma pequeña?

Hermógenes Pérez de Arce

Cada vez que hago una crítica política objetiva a Sebastián Piñera, fundada en sus propias palabras o acciones, publicadas en fuentes abiertas, algún adlátere suyo escribe una carta al diario diciendo que yo "respiro por la herida" porque me ganó en la elección senatorial de 1989. Y Sebastián añade que quienes lo critican son "almas pequeñas".

Pero yo no he aludido a la campaña de 1989. Son sus adláteres quienes lo han hecho, suponiéndome intenciones. Bueno, entonces yo pregunto: ¿Y no cabe también suponerme que, habiendo vivido la experiencia de competir con Sebastián, yo haya adquirido la patriótica convicción de que él carece de ciertas virtudes fundamentales, esenciales en un Presidente de la República? Pues, así como hay quienes me presumen egoísmo y pequeñez, podría haber otros que me presumieran patriotismo y grandeza.

Ya que el adlátere de turno me lleva a esa campaña, recuerdo que en sus inicios me llamó don José, padre de Sebastián, y me dijo: "Hermógenes, su lema como candidato es 'Una Sola Línea'. Él es, implícitamente, desdoroso para Sebastián y por eso le pido que lo cambie". Y, como tengo un alma bella, lo cambié, contra la opinión de mi comando y a enorme costo publicitario, por otro bastante fome y manido. Pero no digo que haya perdido por eso. También antes del 89 Sebastián me convidaba a almorzar. La comida era buena, pero él se lo hablaba todo. Yo se lo perdonaba, porque siempre me decía: "La gente le cree a Hermógenes Pérez de Arce".

Bueno, últimamente he tratado, basado en hechos y argumentos objetivos, de convencer al consejo directivo de la UDI de que Sebastián es el polo opuesto de lo que ella representa y de que levante una candidatura propia. Pero el consejo, con la sugestiva ausencia de más de la cuarta parte de sus miembros y tras 10 horas de arm twisting, acordó proponer al consejo general del partido que proclame a Sebastián. Es decir, no es verdad, como se ha publicado profusamente, que éste ya haya sido proclamado por unanimidad por la UDI, porque la Ley de Partidos Políticos (artículo 29) exige que ello se haga en un consejo general (y no en el directivo), y que sea ratificado después por la militancia.

Yo estoy consciente de que, probablemente, la mayoría del electorado de la UDI, bajo la urgencia de desalojar a la Concertación, esté dispuesta hasta a votar por Piñera como mal menor y atendida su ventaja en las encuestas. Razón absur-da, porque tal ventaja proviene justamente de que la UDI no tiene candidato propio. Pero la gente de de-recha está obnubilada. Tanto, que hasta familiares del ex Presidente Pinochet me han criticado por no apoyar a Piñera, siendo que una de mis razones es que éste declara al gobierno del general como "el peor de la historia de Chile".

El año 58 había similar obnubilación de la derecha, que quería apoyar a Frei Montalva a como diera lugar, con tal de que no ganara Allende. Entonces, en el consejo general del Partido Liberal, que estaba ya listo para apoyar a Frei, el senador Raúl Marín dio sus razones en contra, y llamó a levantar un candidato de derecha. Lo hizo con tal denuedo que murió de un infarto, gracias a lo cual se interrumpió el consejo y después los liberales proclamaron a Jorge Alessandri, que finalmente fue elegido Presidente.

Yo me ofrezco para ir al consejo general de la UDI en abril, si me convidan, a defender la tesis del candidato propio con igual vehemencia, si bien no garantizo el infarto.

Además, sigue abierta la posibilidad de que los militantes, que según la ley tienen la última palabra, propongan otros nombres al mismo consejo general y lo ratifiquen después.

Por si acaso, advierto desde ya que el mío no está disponible.

Preguntas a Tantauco
Gonzalo Rojas Sánchez

Quejas, muchas quejas hubo por la oscuridad en los programas de los candidatos al alcaldes y concejales en la reciente elección.

Suspicacias, muchas suspicacias va a haber si no se aclaran pronto y sin ambigüedades los planteamientos de la candidatura presidencial de la Alianza.

Hay que ganar, hay que sacar a la Concertación, dicen tantas voces con pasión. Sí, pero hay que ganar con el bien, hay que hacer un mejor Gobierno que la Concertación, plantea la voz de la razón.

Para lograrlo, contéstense desde Tantauco estas preguntas:

¿Se compromete una defensa irrestricta de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, sin subterfugios terapéuticos de ningún tipo?

¿Se va a reforzar la familia mediante un claro compromiso de no seguir facilitando el divorcio y un empeño por revertir la actual legislación?

¿Se va a dignificar el trabajo de la mujer en el hogar, en la educación de sus hijos en la casa?

¿Se va a ampliar el derecho de fundar y sostener entidades de educación a todo nivel y la condición de los padres como primeros educadores?

¿Qué concepto de diversidad, de discriminación, de minorías étnicas, sexuales y sociales se maneja?

¿Se asume la codicia como motor fundamental del emprendimiento y de la eficacia económica?

¿Se va a combatir toda forma de consumo de drogas ilícitas, porque son gravemente dañinas para las personas?

¿Serán promovidas y financiadas sólo aquellas expresiones culturales que cultiven la dignidad humana?

¿Se buscará limitar tajantemente la acción de la moral iluminada por la fe, reduciéndolas a su dimensión privada sin posible incidencia pública?

¿Se respetará delicadamente la sexualidad humana promoviendo la abstinencia o se seguirá impulsando la promiscuidad y el controlismo degradantes?
¿Qué concepción se tiene de la integridad del territorio nacional y de la dotación de las Fuerzas Armadas para custodiarlo?
¿Se sigue sosteniendo que el Gobierno del Presidente Pinochet fue uno de los dos peores de la Historia de Chile?
¿Se reconocen ámbitos de la vida social en que no corresponde aplicar los criterios democráticos, porque no sirven como medios adecuados?

¿Se combatirá la pobreza material sólo en coordinación con la lucha contra las graves manifestaciones de pobreza espiritual que aquejan a Chile?

Mucho trabajo para Tantauco. Trabajo imprescindible, porque la calidad y la cantidad de las adhesiones a la candidatura, dependerá de sus respuestas.

Se trata de un candidato que debe ganar votos, no de una fuerza que imanta deseos.

Nota de la Redacción:

Tenemos un inmenso respeto por Don Hermógenes Pérez de Arce y por Don Gonzalo Rojas Sánchez, esta vez, asunto no muy corriente, no estamos de acuerdo con ellos por considerar que Chile no puede ser arriesgado a un quinto Gobierno de la concertación.

Los análisis que realizan son excelentes, pero sabedores de la capacidad que tiene Piñera y de la fuerza con que enfrenta los desafíos creemos que realizará una gestión exitosa, mientras la UDI, con el tiempo volverá a tener las oportunidades que se ha farreado.

Acount